El Ministerio Público de la Acusación en Jujuy ha solicitado que se lleve a cabo un juicio oral contra Pedro Quispe, quien enfrenta graves acusaciones por el presunto envenenamiento de sus hijas mellizas, nacidas en julio de 2017. La solicitud, presentada por el fiscal Aldo Lozano, encargado de la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Propiedad e Integridad de las Personas, se produjo durante la audiencia de control de acusación, un paso crucial en el avance de este caso que ha conmocionado a la provincia.

Durante la audiencia, la defensa de Quispe presentó varios planteos que fueron desestimados por el tribunal, lo que permitió que la acusación fiscal fuera admitida. Así, el caso se encuentra ahora en condiciones de avanzar hacia la etapa de juicio oral, donde se evaluarán las pruebas y testimonios que rodean a esta trágica situación. La acusación formal incluye homicidio calificado por vínculo parental, envenenamiento y alevosía en relación a la muerte de una de las mellizas, mientras que respecto de la otra, que logró sobrevivir, se le imputa homicidio en grado de tentativa.

La investigación reveló que el acusado mantenía una relación con la madre de las recién nacidas, quien es además su cuñada. A lo largo del proceso, se llevaron a cabo nuevas medidas probatorias que confirmaron, mediante estudios genéticos, que Quispe es el padre biológico de ambas niñas. Esto fue un giro significativo en el caso, dado que la madre había sido juzgada en una fase anterior y resultó absuelta, lo que llevó a que el foco de la investigación se desplazara hacia Quispe, quien tenía una orden de captura vigente desde 2017.

Uno de los elementos centrales que ha aportado peso a la acusación es la confirmación de la paternidad, que se sumó a un conjunto de pruebas recopiladas durante la reactivación del expediente. La investigación incluyó informes médicos, pericias toxicológicas y testimonios de profesionales de la salud que atendieron a las bebés, así como declaraciones de policías que participaron en el hallazgo de las niñas. Todo este material probatorio permitirá a la fiscalía construir un sólido caso en el juicio.

De acuerdo a la hipótesis del fiscal, las mellizas nacieron en la madrugada del 7 de julio de 2017 en un domicilio rural en Angosto del Perchel, en la jurisdicción de Huacalera. Tras el parto, ambas habrían sido expuestas a una sustancia tóxica que se asemeja a un plaguicida, y posteriormente fueron colocadas en una bolsa y abandonadas en las cercanías de la vivienda. Este acto de desamparo y abandono ha generado una profunda indignación en la comunidad y ha levantado interrogantes sobre las circunstancias que llevaron a tal tragedia.

Las bebés fueron descubiertas horas más tarde por personal sanitario y policial, después de que su madre ingresara al Hospital de Tilcara con signos de haber dado a luz recientemente. Al reconocer la situación, se activó un procedimiento que condujo al hallazgo de las mellizas, quienes fueron trasladadas de inmediato para recibir atención médica. Lamentablemente, una de ellas no sobrevivió a las lesiones sufridas, mientras que su hermana logró recuperarse tras un extenso tratamiento.

Este caso ha despertado un fuerte interés en la sociedad, no solo por la gravedad de las acusaciones, sino también por las implicaciones que tiene en el ámbito de la salud infantil y la protección de los derechos de los menores. A medida que el juicio se acerca, se espera que se produzcan debates intensos sobre la responsabilidad parental y la justicia en casos de violencia familiar. La comunidad está atenta a los próximos pasos en este proceso judicial que promete ser un punto de inflexión en la lucha contra la violencia hacia los más vulnerables.