Jessica Bueno ha decidido romper el silencio tras los constantes ataques recibidos por parte de Kiko Rivera, quien ha cuestionado su relación con Irene Rosales en diversas entrevistas. En una reciente aparición en el programa '¡De viernes!', la modelo expresó su hartazgo ante la situación y se sinceró sobre su historia con el hijo de Isabel Pantoja, de quien se separó hace más de una década, justo después del nacimiento de su hijo Francisco.
La modelo, con una voz clara y firme, lamentó que en lugar de construir un vínculo positivo entre las madres de sus hijos, Kiko prefiera mantener una actitud beligerante. Jessica enfatizó que su intención siempre ha sido mantener una relación cordial por el bienestar de su hijo. Sin embargo, sus declaraciones revelan una insatisfacción profunda respecto a la implicación del cantante en la crianza de su hijo, poniendo en duda su papel como padre. "A veces parece que se siente el rey del mundo, ignorando el valor de las personas que lo rodean", señaló con desdén.
Recordando su juventud, Jessica reflexionó sobre cómo en el pasado, cuando comenzó su relación con Kiko, se sintió abrumada por las críticas y comentarios negativos. "Era muy joven, tenía apenas 20 años y decidí no hablar porque me sentía vulnerable y avergonzada", confesó. A pesar de este temor, hoy se siente satisfecha con su decisión de no haber entrado en confrontaciones en aquel entonces. "Actué con responsabilidad y ahora estoy orgullosa de cómo manejé la situación", añadió, sin entender por qué Kiko ha decidido atacarla ahora, en un momento en que él mismo enfrenta sus propias controversias.
Jessica también hizo hincapié en que Kiko apenas estuvo presente durante la infancia de su hijo, revelando que era su madre quien se encargaba del cuidado de Francisco mientras el dj se dedicaba a su carrera. A pesar de que Kiko ha presumido de su relación con su hijo en numerosas ocasiones, la modelo expuso que, tras su regreso de 'Supervivientes', se dio cuenta de que el cantante no había estado tan presente como afirmaba. "Cuando le pregunté sobre su ausencia, me dijo que estaba abrumado con el divorcio, y aunque lo entendí, eso no quita que su falta de atención me haya dolido", relató.
Jessica también mencionó cómo los recientes ataques de Kiko la llevaron a recordar el último desaire que su expareja cometió en relación a su hijo. Reveló que Kiko no acompañó a Francisco a una cita dental aduciendo que era el 'Día del Padre', y sorprendida, Jessica argumentó que llevaba ya un mes sin que el cantante viera a su hijo. "No he exigido nada, siempre entendí su trabajo, pero sus actitudes son cada vez más difíciles de tolerar", afirmó.
La situación entre ellos no solo refleja un conflicto personal, sino que también pone de manifiesto las tensiones que surgen en relaciones donde hay hijos de por medio. La falta de comunicación y la incapacidad de colaborar como co-padres puede llevar a un ambiente negativo que afecta a los niños. Jessica ha dejado claro que su prioridad es la paz mental y el bienestar de su hijo, y aunque reconoce que la relación con Kiko es complicada, su deseo es que ambos puedan encontrar un camino hacia una convivencia más armónica.
En definitiva, las palabras de Jessica Bueno sirven como un recordatorio de que la paternidad requiere responsabilidad y compromiso, más allá de las disputas personales. Su firmeza al enfrentar las críticas y su deseo de proteger a su hijo son aspectos que muchos pueden apreciar, y es un llamado a la reflexión sobre la importancia de mantener un diálogo constructivo y respetuoso, incluso en medio de conflictos.



