Tokio, 20 de febrero (Redacción Medios Digitales). Japón se encuentra en la fase final para la autorización de los primeros tratamientos comerciales que utilizan células madre pluripotentes inducidas, conocidas como células iPS, dirigidos a pacientes con Parkinson y enfermedades cardíacas severas.
El vocero del Gobierno japonés, Minoru Kihara, expresó su satisfacción por este avance, que se produjo tras la recomendación de un grupo de expertos del Ministerio de Salud para iniciar los trámites necesarios para la aprobación provisional de estos medicamentos, que podrían estar disponibles a partir de marzo.
Los tratamientos en cuestión son el Reheart, diseñado para abordar la miocardiopatía isquémica, una condición crítica que debilita el músculo cardíaco debido a una disminución del flujo sanguíneo, y el Amshepri, destinado a pacientes con enfermedad de Parkinson. Kihara enfatizó que la aprobación será condicional y se llevará a cabo un seguimiento continuo sobre la eficacia de los medicamentos después de su autorización. Las empresas deberán presentar más datos en un plazo de siete años para obtener la aprobación definitiva.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, se mostró esperanzada en que estos tratamientos lleguen a los pacientes no solo en Japón, sino en todo el mundo. Esta aprobación marcaría un hito histórico en la comercialización de terapias basadas en células iPS, una innovación que data de hace dos décadas, gracias al trabajo del profesor Shinya Yamanaka, galardonado con el Premio Nobel de Medicina en 2012. Las células iPS, que se obtienen de tejido adulto, representan un avance significativo en comparación con las células madre embrionarias, y su inminente uso en la práctica clínica se considera un gran paso hacia su implementación social.



