Un reciente estudio realizado por investigadores de la Universidad del Estado de Washington ha puesto de manifiesto que la exposición al fungicida vinclozolina durante la gestación puede tener efectos adversos en la salud de las generaciones futuras, incluso hasta 20 descendientes. La investigación sugiere que una sola exposición a esta sustancia química podría dejar secuelas que se transmiten a lo largo de siglos en modelos animales.
Los hallazgos indican que los efectos del fungicida no solo persisten con el tiempo, sino que tienden a intensificarse, alcanzando niveles críticos a partir de la generación número 15. Para poner esto en perspectiva, en términos humanos, dicha persistencia podría traducirse en efectos que perduran hasta por 500 años.
El estudio, liderado por el biólogo Michael Skinner y publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, revela el fenómeno de la herencia epigenética transgeneracional, que modifica la activación de los genes sin alterar el ADN en sí. Esto implica que los efectos nocivos del vinclozolina pueden afectar no solo a los individuos expuestos, sino también a sus descendientes, quienes podrían nunca haber estado en contacto directo con el fungicida.



