Durante el verano, para muchos chicos el tiempo es sinónimo de vacaciones y diversión. Sin embargo, en ciertas áreas rurales de Argentina, la realidad es diferente. En estas regiones, los meses de calor marcan el inicio de la cosecha, y a lo largo de los años, ha sido común que menores de edad se involucren en las labores agrícolas junto a sus padres, contribuyendo a la economía familiar. Esto se intensifica en Misiones, donde la temporada alta de recolección de tabaco coincide con el cierre de las escuelas, estableciendo una práctica de trabajo infantil habitual.
En Misiones, el calor puede alcanzar los 30 grados, con una sensación térmica aún mayor debido a la humedad, lo que obliga a los trabajadores a comenzar su jornada antes de las 6 de la mañana. La mayoría de los productores cultivan pequeñas parcelas que van de 1 a 3 hectáreas dentro de chacras que pueden abarcar hasta 25 hectáreas en total. Este modelo de agricultura familiar a menudo normaliza la participación de los hijos en las tareas del campo.
Desde hace más de dos décadas, la Asociación Conciencia, junto a Philip Morris Argentina, trabaja para cambiar esta realidad a través de un programa educativo que busca prevenir el trabajo infantil y promover los derechos de los niños. El programa Porvenir, establecido en 2003, opera en Misiones, Salta y Jujuy, las provincias con mayor producción de tabaco del país. Su enfoque ha evolucionado hacia una intervención integral que no solo aboga por la erradicación del trabajo infantil, sino que también asegura el acceso a la educación, el fortalecimiento de las escuelas rurales y el apoyo a las familias productoras, contribuyendo así a un futuro más equitativo para los niños de la región.



