Una familia de Lomas de Zamora logró que la justicia condenara a un salón de fiestas infantiles a pagar una indemnización de 33 millones de pesos, tras un accidente que sufrió su hija durante una celebración en octubre de 2013. El tribunal determinó que el establecimiento incumplió con su deber de seguridad y extendió la condena a la compañía aseguradora correspondiente, en función de la póliza contratada.
El incidente ocurrió cuando la menor asistió a una fiesta de cumpleaños, acompañada por su madre, quien la dejó bajo la supervisión del personal del lugar. Alrededor de las 21 horas, la familia recibió un llamado urgente del salón, informando que la niña se había caído del toro mecánico y presentaba dolor en su brazo. Según los relatos, el operador del juego aceleró el movimiento del aparato en un intento de que la niña no cayera.
Tras el accidente, la menor fue trasladada a una clínica, donde le diagnosticaron una fractura supracondílea de codo izquierdo, lo que requirió una intervención quirúrgica en un hospital público. Aún en proceso de rehabilitación, que se estima durará cuatro años, los padres decidieron iniciar una demanda, argumentando una relación de consumo con el salón, aunque la niña no era la contratante directa. A pesar de que el responsable del local reconoció el hecho, ofreció una versión alternativa, alegando un caso fortuito que lo eximía de responsabilidad.
El juez, al evaluar las pruebas y testimonios, concluyó que la versión de la familia era coherente y estaba respaldada por el informe médico inicial. La sentencia, emitida por el Juzgado en lo Civil y Comercial n.º 8 de Lomas de Zamora, subrayó la importancia de la seguridad en estos servicios y la responsabilidad del prestador para garantizar un entorno seguro.



