La ciudad de Nueva York da la bienvenida a su primera sauna flotante pública, KOS Sauna, que comenzó a funcionar en el lago Saratoga, al norte del estado. Esta innovadora propuesta se enmarca dentro de las tendencias de bienestar urbano y ofrece una experiencia de salud basada en prácticas nórdicas, con una cabina de cedro que alcanza temperaturas de hasta 93 °C.
KOS Sauna busca reflejar el auge internacional de las saunas flotantes, ofreciendo un entorno natural tanto para los habitantes locales como para los visitantes. La estructura principal, construida completamente en madera de cedro, está diseñada para grupos reducidos, permitiendo disfrutar de vistas espectaculares del lago mientras se experimenta un circuito de bienestar que incluye fases de calor seco, inmersión en agua fría y momentos de recuperación al aire libre.
La iniciativa fue liderada por Kate Butchart, quien tras residir siete años en Noruega, se sintió inspirada por la cultura de las saunas flotantes de Oslo y Bergen. Junto al arquitecto noruego Bjørnar Skaar Haveland, desarrollaron la embarcación llamada Marka, que combina la estética escandinava con materiales duraderos y un sistema de calefacción eficiente. Además de la sauna, se ofrecen actividades como meditaciones matutinas y el ritual finlandés del batido, enriqueciendo la experiencia de bienestar en un entorno que también incluye opciones gastronómicas locales.
El acceso a KOS Sauna es directo desde el complejo Lago by Druthers, donde los visitantes pueden disfrutar de pizzas al horno de leña y cervezas artesanales, creando un espacio integral de relajación y deleite.



