La titular del Ministerio de Sanidad, Mónica García, ha manifestado su firme oposición a la propuesta de retirar el Anteproyecto de Ley de Estatuto Marco, subrayando que la implementación de mejoras demandadas por los profesionales de la salud es una responsabilidad que recae exclusivamente en las comunidades autónomas. En sus declaraciones, realizadas antes del pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), García enfatizó que las comunidades gobernadas por el Partido Popular están eludiendo sus obligaciones en este ámbito.
Durante su intervención, García hizo referencia a las exigencias del consejero de Sanidad de Castilla y León, Alejandro Vázquez, quien ha pedido la elaboración de un Estatuto Marco que sea producto de un diálogo y consenso. La ministra respondió con contundencia, afirmando que retirar el Estatuto significaría renunciar a la mejora de las condiciones laborales de los profesionales sanitarios. “Mantendremos el Estatuto Marco del Partido Popular de 2003, lo cual no hace más que perpetuar el estancamiento actual, ignorando los esfuerzos realizados en los últimos tres años”, enfatizó.
García criticó duramente a las comunidades autónomas que, en la última reunión del CISNS dedicada al Estatuto Marco y a la huelga médica, decidieron no avanzar en la resolución del conflicto laboral. “Tenían la oportunidad de votar a favor de medidas que son de su competencia, pero optaron por no desbloquear la situación”, lamentó. La ministra recordó que el Estatuto Marco busca armonizar las condiciones laborales entre profesionales de diferentes regiones, y corresponde a las comunidades autónomas invertir recursos para mejorar la calidad de vida y trabajo de sus empleados.
La ministra también cuestionó la falta de acción de las comunidades autónomas, instándolas a asumir la responsabilidad de su inacción. “Después de 23 años, es preocupante que no quieran avanzar en la mejora de las condiciones laborales de los profesionales de la salud”, declaró, sugiriendo que es hora de que estas jurisdicciones rindan cuentas por su falta de progreso.
En cuanto a la posible reunión con el Comité de Huelga médico, que ha anunciado la intención de convocar paros indefinidos a partir de septiembre, García recordó que su ministerio ha mantenido un diálogo constante con los sindicatos, alcanzando más de 30 encuentros. Sin embargo, reiteró que muchas de las demandas planteadas son competencia de las comunidades autónomas, tal como lo han resaltado once sindicatos. Esto pone de manifiesto la complejidad del conflicto, donde las responsabilidades están divididas y las soluciones deben venir desde las bases regionales.
“Es fundamental que no se desvíe la atención hacia la búsqueda de culpables. Las condiciones laborales que deben mejorarse son aquellas que se deben implementar en el ámbito donde corresponde: las comunidades autónomas”, concluyó García, insistiendo en que la solución al conflicto actual requiere un compromiso real de las CCAA para abordar las demandas de los profesionales de la salud. La ministra se mantiene firme en su postura, convencida de que el avance en este tema es esencial para el bienestar de los trabajadores y el futuro del sistema de salud del país.



