El entrenador argentino Fernando Gago ha sido dado de alta médica después de sufrir un infarto que lo llevó a ser internado en la Clínica Alemana de Santiago. Este incidente ocurrió en la madrugada del pasado viernes, tras haber dirigido un partido de la Universidad de Chile en la liga local. Ante esta situación crítica, el club emitió un comunicado oficial informando sobre la recuperación de su director técnico y los pasos a seguir en su tratamiento.
La clínica donde fue atendido Gago confirmó que el técnico, de 40 años, fue sometido a una angioplastia debido a una cardiopatía coronaria, provocada por la obstrucción de una arteria fundamental para el riego sanguíneo del corazón. Afortunadamente, la intervención fue exitosa y el equipo médico ha indicado que su evolución ha sido positiva, permitiendo así su alta médica. A pesar de ello, Gago deberá seguir un régimen de seguimiento cardiológico, que se llevará a cabo de manera ambulatoria desde su hogar.
El infarto de Gago ocurrió justo después de un partido que dirigió a la Universidad de Chile, lo que llevó a su asistente, Fabricio Coloccini, a hacerse cargo del equipo en el duelo de Copa Chile contra Santiago Wanderers, donde el equipo logró una contundente victoria de 4-1. Coloccini compartió con los medios chilenos que Gago estuvo muy pendiente del encuentro, incluso realizando llamadas desde la clínica para saber cómo se desarrollaba el juego, lo que demuestra su pasión y compromiso con el club.
Pese a su notable interés por estar presente en el campo, Gago no podrá dirigir el próximo partido de la Universidad de Chile contra Unión La Calera, programado para este miércoles. Sin embargo, existe la posibilidad de que regrese al banquillo el próximo domingo, cuando su equipo se enfrente a Unión San Felipe, también por la Copa Chile. Esta expectativa mantiene en vilo a los aficionados y al propio equipo, quienes desean tenerlo de vuelta lo más pronto posible.
En declaraciones posteriores al partido, Coloccini destacó la dedicación de Gago, afirmando que su deseo de volver a estar en el terreno de juego es evidente. “Él está desesperado por volver a estar con nosotros, con sus jugadores”, comentó el asistente, aunque subrayó que la prioridad en este momento debe ser la salud del entrenador. La situación de Gago pone de relieve la importancia de cuidar la salud en el ámbito del deporte, donde muchas veces los profesionales se ven presionados a continuar trabajando a pesar de complicaciones médicas.
Este episodio también genera un debate más amplio sobre la salud de los deportistas dentro y fuera del campo. La presión constante y la carga emocional que conlleva dirigir un equipo profesional pueden tener consecuencias significativas en la salud de los entrenadores. En este sentido, el caso de Gago podría servir como un llamado de atención para la comunidad deportiva, enfatizando la necesidad de priorizar la salud y el bienestar de los profesionales en el deporte. La esperanza es que Gago se recupere completamente y pueda regresar a liderar a su equipo en la búsqueda de nuevos triunfos.



