En el marco de una jornada dedicada a la salud alimentaria, se detectó un aumento preocupante de casos de hígado graso en niños, una condición que solía ser poco común. Este fenómeno se asocia al alto consumo de azúcares y grasas presentes en los alimentos ultraprocesados. Durante el evento titulado ‘Comer sano no es un tema menor. Regulando la publicidad de alimentos no saludables’, especialistas señalaron que la diabetes tipo 2 también ha comenzado a aparecer en la infancia, junto con un descenso en la edad de inicio de factores de riesgo cardiovascular.
Lydia Serrano, secretaria del Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas y Nutricionistas (CGCODN), abogó por la implementación de impuestos sobre productos con azúcares añadidos, grasas de baja calidad y sal. Además, sugirió la necesidad de subsidios para alimentos frescos. Serrano destacó que la combinación de estas medidas fiscales generaría un impacto más significativo que su aplicación por separado y que este enfoque tiene respaldo en la literatura científica, lo que justificaría una intervención estatal contundente.
En el evento, Estefanía García, subdirectora general de Promoción de la Salud del Ministerio de Sanidad, valoró los progresos alcanzados mediante el “Plan Estratégico Nacional para la Reducción de la Obesidad Infantil”, que involucra la colaboración de múltiples ministerios y un Consejo Asesor con diversas asociaciones. A su vez, la doctora Susana Viver, de la Asociación Española de Pediatras de Atención Primaria (AEPap), destacó que la obesidad infantil es una pandemia que, aunque ha mostrado algunas mejoras, sigue siendo una preocupación significativa, con el incremento de enfermedades vinculadas a la mala alimentación en los niños.



