Eugenia Tobal, reconocida actriz argentina, ha compartido reflexiones sobre su vida personal y profesional en un reciente encuentro. A sus 50 años, Tobal se siente diferente, afirmando que, aunque los 50 ya no son lo que solían ser, ella se autopercibe como una mujer de 35 años. Esta autopercepción, que refleja una visión optimista y renovada de la vida, se ha visto forjada por experiencias intensas en su trayectoria reciente, que incluyen el nacimiento de su hija Ema y el fallecimiento de su madre. Estos dos eventos, tan opuestos en naturaleza, han sido el motor de un proceso de transformación personal que la actriz ha decidido compartir con el público.
La llegada de Ema, en diciembre de 2019, marcó un hito en la vida de Tobal. Sin embargo, la alegría del nacimiento se vio rápidamente empañada por la muerte de su madre, ocurrida en febrero de 2020. Esta superposición de emociones intensas ha llevado a Tobal a explorar y expresar su dolor de maneras creativas. En el marco de su nueva obra teatral, "El chat de mamis", la actriz se sumerge en el caótico y desafiante mundo de la crianza, un tema que aborda con humor y sinceridad. “El chat de mamis es el mal necesario”, comenta entre risas, enfatizando la importancia de estos espacios de intercambio entre madres que, aunque a veces pueden parecer triviales, son esenciales para compartir preocupaciones y experiencias.
Detrás de la comedia, Tobal revela que su libro, que acompaña a la obra, fue inspirado en las profundas conversaciones que mantuvo con su madre durante sus internaciones. Estas charlas, cargadas de emociones y reflexiones sobre la maternidad, abordaron aspectos poco discutidos de la experiencia de ser madre. “Escribí un libro que a mi mamá le hubiese gustado leer”, dice con nostalgia. Aunque su madre no llegó a ver el resultado final, su legado y su influencia siguen vivos en la vida de Tobal, quien se siente motivada a seguir adelante en su camino de duelo y sanación.
A los 44 años, Tobal se convirtió en madre, y esta experiencia ha redefinido su perspectiva sobre la maternidad y su propia identidad. “Necesito darle calidad de madre a Ema”, expresa con determinación, dejando en claro que su rol como madre es una prioridad en su vida. Además, la actriz ha abierto un diálogo sobre temas que suelen ser tabú, como la menopausia y los cambios físicos que vienen con la edad. “Hay que hacerse cargo de que el cuerpo cambia y aceptarse”, reflexiona, subrayando la importancia de aceptar la transformación personal sin vergüenza.
En medio de las risas del teatro y la complejidad de la vida personal, Tobal parece haber encontrado un equilibrio que le permite disfrutar de su presente. “Estoy feliz, estoy tranquila. Encontré la paz conmigo misma”, afirma, resaltando la conexión que tiene con su hija Ema, quien, según dice, la inspira a ser una mejor persona cada día. Esta relación madre-hija se convierte en un pilar fundamental en su vida, que le da sentido y propósito.
El viaje de Tobal no solo ha sido uno de desafíos, sino también de aprendizajes y redescubrimientos. La actriz ha decidido compartir su historia para ayudar a otras mujeres a navegar sus propias experiencias de maternidad y duelo. Las reflexiones sobre el amor, la pérdida y la transformación son una parte esencial de su narrativa, que resuena profundamente en un mundo donde la maternidad y las emociones a menudo permanecen en la sombra. Con su libro y su obra, Tobal invita a la reflexión y al diálogo, recordando que cada experiencia, aunque dolorosa, puede ser una oportunidad para crecer y encontrar la paz.



