Desde el inicio de la pandemia, la vitamina D ha sido considerada por muchos como un posible aliado para enfrentar los efectos severos de la COVID-19. Sin embargo, la evidencia científica ha sido variada y no ha demostrado un beneficio claro en la suplementación con esta vitamina en relación con el virus.
Un nuevo estudio, cuyo objetivo fue investigar la relación entre la vitamina D y la COVID-19, ha arrojado resultados interesantes. Dirigido por un grupo de investigadores de Mass General Brigham en Boston, el ensayo conocido como Vitamin D for COVID-19 (VIVID) se convierte en uno de los más extensos y completos sobre el tema. Sus resultados fueron publicados el 12 de marzo en una reconocida revista de nutrición.
El estudio incluyó a 1.747 adultos de Estados Unidos y Mongolia que habían dado positivo por COVID-19, así como a 277 miembros de sus hogares. Los participantes recibieron dosis altas de vitamina D3 durante los primeros días de tratamiento, seguidas de una dosis diaria durante un mes. A pesar de las altas dosis, no se encontró una diferencia significativa en la atención médica requerida entre quienes recibieron vitamina D y quienes recibieron un placebo. No obstante, los investigadores notaron un posible beneficio en la reducción de síntomas persistentes, lo que sugiere la necesidad de más estudios en este aspecto.



