Elon Musk ha lanzado un fuerte ataque contra OpenAI en medio de su disputa legal con la empresa, cuestionando su historial en cuanto a la seguridad y el efecto de sus tecnologías en la salud mental de los usuarios. Durante una reciente declaración judicial, Musk destacó que "Nadie se ha suicidado por culpa de Grok, pero aparentemente sí por ChatGPT", refiriéndose a las acusaciones de que el chatbot de OpenAI pudo haber influido en episodios trágicos de suicidio.

Esta controversia surgió en el marco de la demanda que Musk mantiene contra OpenAI, donde alega que la compañía ha violado los términos iniciales de su fundación al pasar de ser un laboratorio sin fines de lucro a una entidad con fines de lucro. Según Musk, este cambio ha llevado a priorizar el crecimiento comercial y la velocidad de desarrollo por encima de la seguridad y la transparencia necesarias en el ámbito de la inteligencia artificial.

El empresario también hizo referencia a una carta abierta firmada por más de 1.100 expertos en IA, en la que se pide una pausa en el avance de tecnologías superiores a GPT-4, advirtiendo sobre la falta de control en la carrera por desarrollar sistemas de inteligencia artificial. A pesar de las críticas que enfrenta su propia empresa, xAI, Musk defendió en su testimonio la importancia de una mayor cautela en el desarrollo de la IA, asegurando que su intención es asegurar la seguridad en este ámbito y no promover intereses comerciales propios.