El rey Harald de Noruega, de 89 años, volvió a ser internado este lunes 17 de agosto en el Rikshospitalet de Oslo debido a una anemia hemolítica. La situación obligó al monarca a cancelar sus compromisos oficiales y dejó temporalmente las funciones de la Corona en manos de su hijo, el príncipe heredero Haakon.
Según informó la Casa Real, Harald recibió durante las últimas semanas un tratamiento con cortisona para tratar la enfermedad sanguínea. “Esto le ha provocado una acumulación de líquido en el cuerpo que requiere tratamiento hospitalario”, señaló el comunicado oficial.
El Palacio también indicó que todavía analizará el impacto de la internación sobre la agenda de la familia real. La previsión es que el rey permanezca de baja durante dos semanas, período en el que su primogénito asumirá las responsabilidades institucionales mientras espera que pueda retomar sus funciones al frente de la monarquía noruega.
Haakon llevaba dos meses concentrado en acompañar a la princesa Mette-Marit durante su recuperación tras el trasplante de pulmón al que se sometió el pasado 17 de junio. Ahora deberá hacerse cargo temporalmente de las tareas de su padre debido a este nuevo episodio en el delicado estado de salud del rey Harald, que en los últimos tiempos atravesó varios inconvenientes médicos.



