Un estudio reciente del King's College London ha revelado una preocupante conexión entre el uso intensivo de teléfonos inteligentes y el desarrollo de síntomas asociados a trastornos alimentarios en adolescentes. La investigación indica que pasar largas horas frente a estas pantallas puede influir negativamente en la percepción que tienen los jóvenes sobre su cuerpo y su relación con la comida.

La revisión analizó datos de 35 estudios realizados a nivel mundial, abarcando a más de 52.000 adolescentes con una edad promedio de 17 años. Los hallazgos, publicados en el Journal of Medical Internet Research, evidencian que los síntomas observados no corresponden necesariamente a diagnósticos formales como la anorexia o la bulimia, sino que incluyen comportamientos como la sobrealimentación emocional y la falta de control al comer.

Los resultados fueron especialmente alarmantes entre aquellos adolescentes que dedican más de siete horas diarias a sus dispositivos móviles. Este grupo mostró una mayor insatisfacción con su imagen corporal y una tendencia a utilizar la comida como mecanismo para lidiar con el estrés. Los investigadores subrayan que el problema radica no solo en el tiempo de pantalla, sino en la exposición constante a imágenes idealizadas que pueden distorsionar la autoimagen durante una etapa crucial del desarrollo.