El Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) celebró la absolución del exdecano del Colegio de la Abogacía de Málaga, Francisco Javier Lara Peláez, en la causa por un delito de desobediencia vinculada con las decisiones adoptadas durante el primer estado de alarma. Según explicó la entidad, esas medidas buscaban garantizar la asistencia letrada a las personas detenidas mediante medios telemáticos y proteger la vida y la salud de los profesionales del Turno de Oficio.

Para el ICAM, la resolución del Tribunal Supremo pone fin a un proceso que, a su entender, nunca debió iniciarse y repara “una injusticia” que excedía la situación personal de Lara. El colegio madrileño sostuvo que el caso también afectaba al conjunto de la Abogacía institucional, a la dignidad del Turno de Oficio y al deber de los colegios profesionales de proteger a quienes sostienen un servicio público esencial.

El decano del ICAM, Eugenio Ribón, calificó la resolución como “una victoria de la razón jurídica, de la proporcionalidad y de la dignidad profesional”. “Hoy se hace justicia con Francisco Javier Lara y, con él, con todos los abogados y abogadas de oficio que durante la pandemia garantizaron derechos fundamentales en condiciones extraordinariamente difíciles. No se trataba de desobedecer; se trataba de proteger vidas sin dejar a nadie sin defensa”, afirmó.

Ribón también recordó que el ICAM acompañó desde el primer momento a Lara y a la abogacía malagueña. El decano señaló que el caso no representaba, a juicio de la institución, una simple discrepancia administrativa, sino una discusión sobre el reconocimiento de la función de la Abogacía durante la emergencia sanitaria.