Un reciente estudio clínico realizado por la Universidad de Sunshine Coast en Australia ha revelado que el entrenamiento interválico de alta intensidad, conocido como HIIT, es especialmente eficaz para que los adultos mayores reduzcan su grasa corporal sin comprometer su masa muscular. Este hallazgo es significativo, dado que la preservación de la masa muscular es crucial para mantener la salud y la funcionalidad en la tercera edad.
La investigación se llevó a cabo con la participación de más de 120 adultos mayores, con una edad promedio de 70 años, quienes se sometieron a un régimen de entrenamiento de seis meses. Durante este tiempo, los participantes realizaron diferentes tipos de rutinas de ejercicio, lo que permitió a los investigadores comparar los efectos del HIIT con los de ejercicios de baja y moderada intensidad. Bajo la supervisión de expertos del Grupo de Investigación sobre Envejecimiento Saludable y la Universidad de Queensland, los resultados mostraron que el HIIT ofrece ventajas notables en comparación con otros métodos de entrenamiento.
La Dra. Grace Rose, fisióloga del ejercicio y principal autora del estudio, destacó que aquellos que realizaron entrenamientos HIIT lograron una reducción en su porcentaje de grasa corporal sin perder masa muscular. Esto contrasta con los resultados obtenidos por el grupo que realizó ejercicios de intensidad moderada, quienes aunque también vieron disminuir su grasa, experimentaron una leve reducción en su masa muscular. Esta diferencia es fundamental, ya que la pérdida de masa muscular en la vejez puede ser un factor determinante en la aparición de enfermedades crónicas.
El estudio incluyó a hombres y mujeres sanos de la región metropolitana de Brisbane, con un índice de masa corporal que se considera normal para su grupo etario. A lo largo de las seis semanas de entrenamiento, los participantes realizaron tres sesiones semanales, siempre bajo la supervisión de profesionales. Los investigadores observaron que el HIIT no solo condujo a una reducción en la grasa corporal, sino que también ayudó a la preservación del tejido muscular, lo que representa un avance significativo en la búsqueda de un envejecimiento saludable.
La Dra. Rose enfatizó que la composición corporal es un indicador crítico de salud en la vejez. La pérdida de masa muscular puede llevar a un aumento de la fragilidad y una disminución en la autonomía de los adultos mayores. En este sentido, el HIIT no solo contribuye a mejorar la estética corporal, sino que también puede ser un factor clave en la calidad de vida de las personas mayores. La combinación de menor grasa y mayor masa muscular puede ayudar a retrasar el desarrollo de problemas de salud relacionados con el envejecimiento.
El protocolo del HIIT utilizado en el estudio consistió en intervalos cortos de ejercicio intenso, seguidos de períodos de recuperación activa. Según la profesora asociada Mia Schaumberg, coautora de la investigación, este tipo de entrenamiento permite maximizar los beneficios en un lapso de tiempo relativamente corto. Así, el HIIT se presenta como una opción atractiva para aquellos adultos mayores que buscan mantener su salud y bienestar sin invertir horas en el gimnasio, lo que podría ser desalentador para muchos.
Dado el envejecimiento creciente de la población mundial, estos hallazgos son particularmente relevantes. La promoción de programas de ejercicio que incorporen HIIT podría ser fundamental para ayudar a los adultos mayores a mejorar su salud física y mental. En conclusión, el HIIT se erige como una estrategia efectiva y prometedora para abordar las necesidades de fitness de la población de más edad, fomentando un envejecimiento activo y saludable.



