El Ministerio de Trabajo, dirigido por Yolanda Díaz, ha tomado una decisión significativa al asignar un contrato de 37.585 euros para establecer un servicio de apoyo psicológico destinado a los empleados de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS). Esta iniciativa surge como respuesta a un alarmante incremento del 57% en los actos de violencia externa dirigidos hacia el personal inspector durante el último año, lo que ha generado una creciente preocupación por la salud mental y el bienestar de los funcionarios.

La empresa seleccionada para llevar a cabo este programa es Emocional Technologies 22, una pyme catalana especializada en la provisión de soporte emocional. La decisión fue formalizada mediante una resolución firmada por la directora de la ITSS, Cristina Fernández, quien destacó la urgencia de abordar los riesgos psicosociales que enfrentan los inspectores tanto en sus labores de supervisión como en el trato con el público. La licitación recibió cinco propuestas económicas, lo que demuestra el interés de varias entidades en contribuir a esta causa vital.

El 'Programa de Acompañamiento Emocional del Empleado' (PAE) incluirá una serie de servicios de asistencia psicológica profesional, los cuales se caracterizan por ser accesibles y confidenciales. Entre las prestaciones contempladas, se encuentra la atención psicológica especializada, que buscará abordar de manera efectiva problemas de salud mental, tales como trastornos de ansiedad, alteraciones del estado de ánimo y dificultades de adaptación que puedan sufrir los inspectores en el ejercicio de sus funciones.

Además de la atención psicológica, el contrato prevé la activación de medidas inmediatas de apoyo emocional y contención psicológica ante situaciones de conflicto, agresiones o episodios de violencia que puedan experimentar los funcionarios. Esta intervención temprana es crucial para mitigar los efectos psicológicos que pueden derivarse de tales experiencias, asegurando que el personal reciba la ayuda necesaria en momentos críticos.

El programa también establece un seguimiento continuo y apoyo psicológico para los profesionales que hayan enfrentado incidentes críticos o situaciones de alta tensión emocional. Asimismo, se incluyen actividades de formación y psicoeducación, dirigidas a promover el bienestar emocional, fortalecer la resiliencia psicológica y mejorar las competencias de gestión del estrés y de riesgos psicosociales entre el personal.

La decisión de implementar este programa no es casual, ya que el año 2024 ha visto un crecimiento notable en la conflictividad laboral. La ITSS ha registrado 33 incidentes de violencia externa, lo que representa un preocupante aumento en comparación con el año anterior. Este contexto ha llevado a la institución a evaluar formalmente el riesgo de violencia, lo que refuerza la necesidad de actuar de manera proactiva para proteger la salud mental de sus funcionarios. Con este nuevo enfoque, el Gobierno busca no solo garantizar la seguridad de los inspectores, sino también promover un entorno laboral más saludable y menos conflictivo.