Investigadores de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón han aportado nuevos datos sobre la relación entre el estrés y el avance del cáncer de páncreas. Por primera vez, se ha evidenciado que los nervios simpáticos, que son responsables de la respuesta al estrés en el organismo, no solo se encuentran cerca de los tumores, sino que también pueden favorecer su crecimiento.
Los hallazgos, publicados en la revista JCI Insight, revelan que la activación de estos nervios altera el comportamiento de las células cancerosas y su entorno, lo que abre una nueva vía para investigar el impacto del sistema nervioso en uno de los tipos de cáncer más agresivos. A lo largo de los años, la atención de los investigadores se había centrado en las células tumorales y el tejido que las rodea, dejando de lado el papel de los nervios.
Dirigido por la doctora Ariana Sattler, el equipo de investigación demostró que los nervios simpáticos se infiltran en los tumores pancreáticos y se comunican con las células malignas. Este vínculo puede influir en la agresividad del cáncer y en su progresión. Los científicos utilizaron modelos animales para estudiar la eliminación selectiva de estos nervios, observando que los tumores se reducían en ratones hembra, lo que sugiere una conexión entre las hormonas sexuales y la interacción entre el sistema nervioso y el cáncer. Además, al analizar bases de datos de pacientes, encontraron que la presencia de genes asociados a los nervios simpáticos se vincula a una menor tasa de supervivencia en quienes padecen esta enfermedad.



