En un contexto donde los tratamientos innovadores para trastornos postraumáticos cobran cada vez más relevancia, investigaciones recientes están evaluando el potencial de métodos no convencionales para enfrentar recuerdos intrusivos.

Un estudio llevado a cabo en el Reino Unido ha presentado una solución sorprendente y prometedora: los videojuegos clásicos. La investigación, que involucró a casi un centenar de profesionales del Servicio Nacional de Salud del país, sugiere que jugar a Tetris podría transformar el abordaje de los recuerdos intrusivos relacionados con traumas, generando un impacto significativo en la salud mental de los individuos.

El estudio se enfocó en personal de salud que enfrentó situaciones de estrés elevado durante la pandemia de COVID-19, un periodo marcado por el aumento de episodios traumáticos y sus secuelas psicológicas. La intervención, conocida como tarea de competencia imaginativa, consiste en jugar Tetris de manera pausada mientras se recuerda brevemente un evento traumático. Los participantes debían imaginar mentalmente la cuadrícula y los bloques del juego, con el objetivo de disminuir la persistencia de las imágenes perturbadoras al ocupar zonas visuoespaciales del cerebro. Los resultados a seis meses revelaron que el 70% de quienes participaron en la intervención ya no experimentaban recuerdos intrusivos, además de que tuvieron diez veces menos episodios de flashbacks en las primeras cuatro semanas en comparación con grupos de control que recibieron tratamientos estándar o escucharon música relacionada con Mozart.

La investigadora Emily Holmes, profesora de psicología en la Universidad de Uppsala, consideró este hallazgo como un avance significativo en el campo, destacando la sencillez y accesibilidad del tratamiento. “Aunque va mucho más allá de simplemente jugar Tetris, lo diseñamos para que fuera práctico, breve y adaptable a las agendas cotidianas”, señaló. La facilidad de implementación ha llevado al equipo a considerar expandir la muestra a un grupo más amplio y a explorar aplicaciones de la intervención tanto en entornos clínicos como no clínicos.