El brote de ébola decretado a mediados de mayo en el este de la República Democrática del Congo (RDC) provocó hasta el momento 2.344 casos y 930 muertes, de acuerdo con el último balance difundido este lunes por las autoridades sanitarias del país. La evolución de la enfermedad mantiene la preocupación internacional por la expansión del virus en distintas zonas del territorio.
Según el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), 724 pacientes permanecen aislados o internados y 466 personas se recuperaron. La tasa de letalidad se ubica en el 39,7%, mientras que el seguimiento de los contactos alcanza al 85,8% de los casos identificados.
El brote se extendió a cinco provincias, con el epicentro situado en Ituri. En los últimos días se confirmaron contagios en Tshopo y Alto Uélé, que se suman a los registros de Kivu Norte y Kivu Sur, áreas parcialmente bajo control del grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23).
En Ituri, la enfermedad afecta a 27 de sus 36 zonas sanitarias. En Kivu Norte hay once zonas comprometidas sobre un total de 34, mientras que Kivu Sur registra casos en una de sus 34 zonas y acumula 52 días sin nuevas confirmaciones. A pesar de esa situación, las autoridades mantienen las tareas de vigilancia y control.
Alto Uélé tiene cuatro de sus trece zonas de salud afectadas y Tshopo, tres de un total de 23. Entre ellas se encuentra Kisangani, la capital provincial y un importante centro logístico y de transporte de esa región de la RDC. La información fue difundida por el Ministerio de Comunicación a través de sus redes sociales.



