En los últimos años, el uso de kava, un suplemento herbal originario de las islas del Pacífico, ha ido en aumento en Estados Unidos, generando una creciente preocupación por sus efectos en la salud. Según un estudio reciente, las consultas a los centros de control de envenenamientos han crecido de manera alarmante, con un incremento del 383% entre 2011 y 2025. Este fenómeno se ha visto impulsado por la mayor disponibilidad y popularidad del kava, lo que ha llevado a los expertos a emitir advertencias sobre los riesgos asociados a su consumo.

El informe, publicado en el Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), revela que un porcentaje significativo de las llamadas recibidas por problemas de salud graves relacionados con el kava se han registrado en los últimos años. En 2025, el 32% de estas consultas se relacionaron con situaciones críticas, mientras que en 2024 esta cifra alcanzó el 39%. Esta tendencia preocupante indica que el kava podría estar causando más daño del que se había estimado inicialmente, lo que ha llevado incluso a la vinculación de ocho muertes con su uso.

Los efectos adversos de la kava son bien documentados, incluyendo su potencial para provocar daños hepáticos y efectos en el corazón y el sistema nervioso. El Dr. Chris Holstege, director del Centro de Envenenamientos de Blue Ridge en Virginia, ha señalado la importancia de que el público esté informado sobre los riesgos asociados con el consumo de estos productos. A medida que el kava se ha vuelto más accesible en tiendas, especialmente cerca de universidades, la necesidad de una mayor conciencia sobre sus peligros se ha vuelto más urgente.

Históricamente, la kava ha sido utilizada en ceremonias culturales y religiosas en su región de origen, donde su raíz se emplea para preparar una bebida que actúa como sedante y ansiolítico. Sin embargo, la creciente comercialización de kava como alternativa saludable al alcohol y su combinación con otras sustancias, como el kratom, han generado nuevos desafíos en términos de seguridad. Esta fusión de productos ha suscitado inquietudes sobre interacciones adversas, lo que podría agravar aún más la situación de salud pública.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) ya había advertido en 2002 sobre los riesgos de daños hepáticos asociados al uso de kava, señalando que en algunos casos, estos daños eran tan severos que requerían trasplantes de órganos. En 2020, la FDA reafirmó su postura al declarar que el kava no es seguro para su uso recreativo o como bebida de relajación. Sin embargo, a partir de 2011, a pesar de las advertencias anteriores, las llamadas a los centros de intoxicación comenzaron a aumentar nuevamente, sugiriendo que el acceso a nuevos productos en el mercado ha superado las precauciones recomendadas.

Los datos recopilados entre 2000 y 2025 muestran un descenso en las consultas sobre kava tras la advertencia de la FDA en 2002, pero a partir de 2011, la tendencia se invirtió. Las llamadas relacionadas con kava pasaron de 57 en 2011 a 203 en 2025, lo que pone de manifiesto un preocupante resurgimiento del uso de este suplemento herbal. Aproximadamente un 30% de las consultas a los centros de intoxicación sobre kava también involucran el kratom, lo que sugiere que muchos consumidores no son plenamente conscientes de los riesgos que asumen al mezclar estas sustancias.

La creciente popularidad del kava y su promoción como una alternativa al alcohol requieren una respuesta coordinada y una mayor regulación para proteger a los consumidores. Los expertos enfatizan la necesidad de campañas de concientización que informen a la población sobre los peligros del kava y sus interacciones con otras sustancias. A medida que el mercado de suplementos herbales continúa expandiéndose, es esencial que tanto los consumidores como las autoridades de salud pública se mantengan vigilantes y bien informados sobre los riesgos asociados con estos productos.