En los últimos años, Estados Unidos ha sido testigo de un notable incremento en los diagnósticos de ludopatía, que ha crecido más de un 60% en los estados que han legalizado las apuestas deportivas. Este alarmante aumento, que se ha registrado desde 2018, ha sido más pronunciado en hombres jóvenes de entre 18 y 29 años. Un análisis exhaustivo de registros médicos electrónicos, realizado por Epic Research, ha revelado que la tasa de trastornos por juego en estos estados ha pasado de tres a 4.8 casos por cada 100.000 habitantes, mientras que en los 11 estados que optaron por no legalizar las apuestas, los diagnósticos han caído cerca del 30% en el mismo período.
La legalización de las apuestas deportivas en EE. UU. comenzó en 2018, cuando la Corte Suprema del país permitió que los estados decidieran sobre la regulación de las casas de apuestas. Desde entonces, la industria del juego ha crecido de manera exponencial, abarcando gran parte del territorio nacional. Este contexto ha llevado a un aumento en la disponibilidad de plataformas de apuestas en línea, lo que, según los expertos, ha contribuido a un incremento en los problemas de ludopatía entre la población.
El estudio de Epic Research se basó en datos proporcionados por una plataforma de software médico electrónico que opera en miles de hospitales y clínicas en todo el país. Aunque los investigadores advierten que no se puede atribuir el aumento de la ludopatía a un único evento legal, los resultados son consistentes con otros estudios que indican un incremento en la búsqueda de ayuda para problemas relacionados con el juego en aquellos estados donde se ha legalizado. Este fenómeno sugiere que la facilidad de acceso a las plataformas de apuestas puede estar influyendo negativamente en la salud mental de los ciudadanos.
Particularmente preocupante es que los adultos de entre 30 y 49 años presentan la tasa más alta de trastornos por juego, pero el crecimiento más significativo se ha observado en el grupo más joven. Este aumento se debe, en gran medida, a que los hombres en el rango de 18 a 29 años son los principales usuarios de estas plataformas digitales. Mark van der Maas, profesor de trabajo social en la Universidad de Rutgers, subraya que esta franja etaria es la más propensa a utilizar las plataformas de apuestas en línea, lo que podría estar vinculado a un mayor riesgo de desarrollar problemas de adicción.
Expertos en el tema, como Harry Levant, quien se recupera de una adicción al juego, han señalado que las plataformas digitales elevan el riesgo de desarrollar una adicción de una manera sin precedentes. Levant argumenta que la naturaleza del juego en línea es inherentemente más peligrosa que las formas de juego tradicionales. Según él, la legalización no solo ha permitido un acceso más fácil a las apuestas, sino que también ha expuesto a poblaciones más jóvenes y vulnerables a productos altamente adictivos, lo que genera preocupación entre los profesionales de la salud y el bienestar social.
El trastorno por juego compulsivo se clasifica en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM) en la misma categoría que los trastornos por abuso de sustancias, lo que pone de manifiesto su gravedad. El doctor Anthony Comerford, director ejecutivo de New Hope Integrated Behavioral Health Care, enfatiza que la ludopatía afecta al cerebro de manera similar a sustancias como la heroína. Este tipo de comparación subraya la necesidad de abordar la ludopatía con la misma seriedad que se otorga a otras adicciones, resaltando la importancia de la prevención y el tratamiento adecuado.
Por otro lado, la American Gaming Association, que agrupa a las casas de apuestas y otros actores del sector, ha argumentado que estos datos reflejan una mayor conciencia sobre la adicción al juego, y no necesariamente un problema creciente. Sin embargo, la evidencia sugiere que la legalización de las apuestas online requiere un análisis más profundo sobre sus implicaciones sociales y de salud pública. De este modo, se hace urgente que tanto legisladores como profesionales de la salud trabajen en conjunto para mitigar los efectos adversos de la ludopatía en la población estadounidense.



