Ravi Solanki, médico formado en la Universidad de Cambridge, ha comenzado a explorar la variabilidad de la frecuencia cardiaca (VFC) desde su llegada a la bahía de San Francisco, donde dirige una empresa de inteligencia artificial. Su interés por esta métrica de salud se intensificó tras observar a sus colegas utilizar dispositivos que monitorean su estado físico, lo que lo llevó a adoptar una pulsera que registra estos datos.

La VFC, que indica la variabilidad en el ritmo de los latidos del corazón, se ha convertido en un tema de conversación entre los miembros de su equipo, que incluye cerca de 30 profesionales. Solanki mencionó que muchos de sus compañeros utilizan dispositivos como Whoop para comparar sus estadísticas, creando un ambiente colaborativo en el que todos buscan mejorar su salud y, en consecuencia, su rendimiento laboral.

La integración de la tecnología de salud en el ámbito laboral ha dado lugar a una nueva industria que se enfoca en entrenar a empleados para optimizar su VFC. Empresas de software han desarrollado herramientas que permiten a los entrenadores de salud supervisar y analizar los datos de los trabajadores, lo que ha incrementado la popularidad de estos servicios en los últimos años. Personalidades como Tim Ferriss han destacado la importancia de la VFC entre los profesionales exitosos, lo que ha llevado a más trabajadores a centrarse en esta métrica como parte de su desarrollo profesional.