La fiscal federal Elisa Trinchín ha presentado cargos contra dos hermanas en Bahía Blanca por la venta de un suplemento para adelgazar que contenía componentes nocivos y que utilizaba un sello oficial falso de la ANMAT. La principal implicada, V.M.R., de 41 años, ha sido acusada de dos delitos graves: la comercialización de medicamentos peligrosos, con penas que oscilan entre 3 y 10 años de prisión, y el uso de un sello falso de un organismo oficial, que conlleva una pena de 1 a 6 años. Su hermana, V.F.R., de 40 años, enfrenta las mismas acusaciones, aunque en calidad de partícipe secundaria.
Según la fiscalía, las acusadas ocultaban los componentes peligrosos del suplemento, etiquetándolo como “Producto autorizado por ANMAT”. Las pruebas revelaron que el producto contenía sustancias prohibidas y potencialmente dañinas para la salud. Durante una audiencia, la jueza María Gabriela Marrón decidió habilitar un plazo de investigación de 60 días hábiles y estableció medidas restrictivas para V.M.R., que incluyen la prohibición de salir del país, la obligación de presentarse semanalmente ante la Policía Federal Argentina, y la restricción del uso de redes sociales y el contacto con clientes y proveedores.
La investigación se inició tras una denuncia presentada por ANMAT, que alertó sobre la venta del suplemento denominado “Quemador Natural Viking’s, Natural Gym Receta por 30 comprimidos” en un perfil de Instagram. Tras rastrear los números de teléfono asociados, los investigadores lograron vincular la línea con V.M.R. El domicilio de V.F.R. también fue identificado como punto de entrega. Durante un allanamiento, la policía confiscó 87 frascos del producto y otros elementos relacionados con la actividad ilegal. A pesar de las restricciones impuestas, la venta del producto continuó, lo que llevó a un nuevo allanamiento en febrero de 2026, donde se constató que la actividad comercial seguía vigente. Los análisis de laboratorio confirmaron la presencia de sustancias peligrosas en los comprimidos, lo que provocó efectos adversos en varios consumidores.
Los abogados defensores de las hermanas no disputaron los hechos como fueron expuestos por la fiscalía, argumentando que las acusadas desconocían la prohibición de su producto a nivel nacional. Además, intentaron anular el segundo allanamiento alegando falta de autorización judicial, pero la jueza Marrón desestimó esta solicitud, reafirmando la legalidad de las acciones emprendidas por las fuerzas de seguridad.



