El 21 de marzo de cada año, el mundo se une para conmemorar el Día Mundial del Síndrome de Down, una fecha que pone en relieve la importancia de los derechos, la inclusión y la autonomía de las personas con esta condición. Este año, la celebración tendrá un matiz especial gracias a la presencia de Dominique Kantor, una argentina de 38 años que hará escuchar su voz en la sede de la ONU. Además, Dominique se prepara para liderar la organización del próximo Congreso Mundial de Síndrome de Down, que se llevará a cabo en Buenos Aires en 2027, marcando un hito significativo al ser la primera edición de este evento en América Latina.
La historia de Dominique es un testimonio de perseverancia y dedicación. Desde temprana edad, se involucró activamente en la Asociación Síndrome de Down de la República Argentina (ASDRA), donde acompañó a su madre en diversas actividades. Esta experiencia no solo forjó su carácter, sino que también la impulsó a convertirse en una defensora de los derechos de las personas con discapacidad. A lo largo de los años, Dominique ha enfocado su vida en promover la inclusión, la educación y la autonomía, valores que considera esenciales para el desarrollo de cualquier individuo.
Además de su compromiso social, Dominique ha logrado construir una carrera que abarca estudios, trabajo y actividades voluntarias. Actualmente forma parte del Consejo Asesor de Personas con Síndrome de Down de ASDRA, un espacio donde los involucrados pueden expresar sus ideas y participar activamente en la toma de decisiones. Este tipo de participación es crucial, ya que asegura que las voces de las personas con síndrome de Down sean escuchadas en los ámbitos donde se discuten políticas y programas que les afectan directamente. Como ella misma señala, “la representación directa es fundamental para demostrar al mundo que las personas con discapacidad intelectual podemos tener voz propia y aportar valor”.
Dominique ha tenido la oportunidad de hablar en diversos foros internacionales, incluyendo en la ONU, donde ha abordado temas relacionados con la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, un tratado al que Argentina está comprometida. Su experiencia en estos escenarios ha sido enriquecedora y significativa, y ha mostrado la importancia de la accesibilidad, la salud, la educación y el apoyo a la autonomía de las personas con síndrome de Down. En sus intervenciones, ha resaltado la importancia de garantizar que se les brinde la información adecuada y que se eliminen las barreras tecnológicas que a menudo limitan su acceso a oportunidades.
El próximo Congreso Mundial de Síndrome de Down no solo se centrará en estas problemáticas, sino que también incluirá el VIII Congreso Iberoamericano sobre el mismo tema, ofreciendo una plataforma para compartir estrategias y experiencias en torno a la inclusión. Este evento reunirá a familias, profesionales, investigadores y organizaciones de todo el mundo, estableciendo un espacio de diálogo y aprendizaje colectivo. Dominique, como miembro del comité organizador, tiene la firme intención de asegurarse de que las perspectivas de las personas con síndrome de Down sean consideradas desde el principio en la planificación y desarrollo del congreso.
En sus palabras, es fundamental que las personas con esta condición no solo sean vistas, sino también tenidas en cuenta en las discusiones que les conciernen. “Es crucial que participemos activamente en la toma de decisiones y que sintamos que somos parte integral de este proceso”, afirma. La organización del congreso representa una oportunidad invaluable para visibilizar las realidades y desafíos que enfrentan las personas con síndrome de Down, así como para celebrar sus logros y capacidades.



