El director interino de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, Jay Bhattacharya, emitió declaraciones este domingo, donde subrayó que el hantavirus no presenta la misma peligrosidad que el COVID-19. Esta afirmación se produce en el contexto de un reciente brote de hantavirus detectado en el crucero neerlandés MV Hondius, lo que ha generado inquietud entre la población y los medios de comunicación.
Bhattacharya, en una entrevista con la cadena CNN, destacó la importancia de mantener la calma y de no generar alarmismo en la población. "Hemos estado en contacto constante a lo largo de la semana, especialmente a medida que la cobertura mediática aumentó, lo cual es comprensible dada la naturaleza de este virus", comentó el director. En este sentido, el funcionario enfatizó que el hantavirus no desencadenará un brote similar al que ocasionó la pandemia de COVID-19, lo que debería tranquilizar a la ciudadanía.
El brote, que ha sido noticia en las últimas jornadas, se originó a bordo del crucero MV Hondius, que desembarcó el mismo día en las islas Canarias. Este barco, que transportaba a 147 personas, entre pasajeros y tripulantes, se encontraba en su ruta desde Ushuaia, Argentina, hacia Cabo Verde, y en el transcurso de su travesía se reportaron tres muertes y seis casos confirmados de hantavirus, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Entre los pasajeros se encontraban 17 ciudadanos estadounidenses, quienes serán repatriados a su país en un vuelo médico. Este vuelo aterrizará en la Base de la Fuerza Aérea Offutt, en Nebraska, donde se les someterá a un proceso de evaluación y monitoreo en el Centro Nacional de Cuarentena de la Universidad de Nebraska, un establecimiento reconocido por su capacidad de manejo en situaciones de emergencia sanitaria.
Los CDC han desplegado un equipo de expertos en epidemiología y medicina en Tenerife, con el fin de realizar una exhaustiva evaluación del riesgo de exposición para cada uno de los pasajeros estadounidenses. Este equipo tiene la misión de formular recomendaciones sobre el nivel de monitoreo que será necesario para asegurar la salud de los repatriados y de la población en general. Además, otro grupo de especialistas se trasladará a la Base Aérea Offutt para llevar a cabo una segunda evaluación de salud a su llegada.
El MV Hondius, que partió de Ushuaia el 1 de abril, ha suscitado un gran interés mediático y social, no solo por la situación de salud que enfrenta, sino también por la diversidad de nacionalidades a bordo. Según la operadora del crucero, Oceanwide Expeditions, el barco tenía a bordo a personas de 23 nacionalidades distintas, entre las que se destacan 38 filipinos, que son todos miembros de la tripulación, así como ciudadanos británicos, españoles y estadounidenses.
A medida que se desarrollan los acontecimientos, la atención se centra en cómo se gestionará la situación del hantavirus y las medidas que se implementarán para prevenir futuros brotes. La respuesta de los CDC y la colaboración internacional serán claves en la contención de este virus y en la protección de la salud pública en Estados Unidos y en el resto del mundo.



