La popularidad del running ha crecido exponencialmente en los últimos años, atrayendo tanto a principiantes como a corredores experimentados. Sin embargo, la proliferación de mitos y consejos contradictorios puede obstaculizar el desempeño y aumentar el riesgo de lesiones. Un análisis reciente realizado por expertos en fisioterapia, nutrición y entrenamiento resalta algunas de estas creencias erróneas que persisten en la comunidad de corredores, generando confusión y, en ocasiones, prácticas perjudiciales.
Uno de los cambios más notables en la industria del calzado para correr ha sido la evolución en el diseño de las zapatillas. Matthew Moran, profesor de Ciencias del Ejercicio en Sacred Heart University, señala que a principios de la década de 2010, la tendencia hacia el calzado minimalista, impulsada por el libro "Nacidos para correr", promovía el uso de zapatillas ligeras con escasa amortiguación. Se pensaba que este tipo de calzado ayudaba a prevenir lesiones al permitir que los corredores adoptaran una forma de correr más natural. Sin embargo, esta noción ha sido cuestionada a medida que la industria ha visto un giro hacia zapatillas con suelas más gruesas y mayor soporte.
Moran destaca que, a pesar de que las zapatillas maximalistas pueden resultar más cómodas para algunos, no existe evidencia contundente que respalde la idea de que una mayor amortiguación realmente reduce el riesgo de lesiones. La premisa de que el uso de calzado con mayor comodidad disminuye el impacto al correr es, según él, infundada. Esto pone de manifiesto la necesidad de que los corredores evalúen sus opciones de calzado con un enfoque crítico y basado en la evidencia, en lugar de seguir ciegamente tendencias de moda.
Otro mito común entre los corredores es la creencia de que el entrenamiento de fuerza no es necesario para quienes se dedican a correr largas distancias. Alison McGinnis, directora clínica de Finish Line Physical Therapy, advierte que muchos aficionados al running piensan que simplemente aumentar la distancia recorrida es suficiente para mejorar su rendimiento. Sin embargo, McGinnis enfatiza que el entrenamiento de fuerza es fundamental para lograr un mejor desempeño y prevenir lesiones. "La salud de los tendones y la fuerza muscular son esenciales para evitar problemas a largo plazo. Correr sin fortalecer adecuadamente los músculos es un error que puede llevar a lesiones", sostiene.
Además, es común que los corredores experimenten una disminución del apetito después de una carrera intensa, lo que podría llevar a la conclusión errónea de que su cuerpo no necesita alimentos. Kristy Baumann, nutricionista especializada en corredores, explica que esta sensación puede ser engañosa, ya que el esfuerzo físico puede reducir la producción de grelina, la hormona responsable de la sensación de hambre, mientras que se aumentan metabolitos que suprimen el apetito. Baumann aconseja que, a pesar de no sentir hambre, es crucial consumir algo de comida o un tentempié para facilitar la recuperación del cuerpo tras el ejercicio.
Otro mito que perdura en el ámbito del running es la idea de que el ácido láctico es el responsable del dolor muscular que se experimenta después de correr. Scott Murr, profesor adjunto de Ciencias de la Salud en la Universidad Furman, menciona que, aunque el lactato se produce durante el ejercicio intenso y puede causar una sensación de ardor temporal, las molestias musculares posteriores son el resultado de microdesgarros en los músculos debido a un esfuerzo inusual. Este concepto erróneo puede llevar a los corredores a subestimar la importancia de un adecuado calentamiento y enfriamiento, así como a no prestar atención a las señales de su cuerpo.
En conclusión, la práctica del running, aunque beneficiosa, está rodeada de mitos que pueden influir negativamente en el desempeño y la salud de los corredores. La educación sobre estos mitos es esencial para que tanto principiantes como corredores avanzados puedan tomar decisiones informadas sobre su entrenamiento y cuidado físico. La clave está en buscar información verificada y asesoramiento profesional que permita a cada corredor maximizar su potencial y disfrutar de esta apasionante actividad de manera segura.



