Una enfermera ha presentado una demanda judicial luego de quedar embarazada poco tiempo después de haberse sometido a una ligadura de trompas. La acción legal fue presentada ante el Juzgado en lo Civil y Comercial n.º 1 de Dolores, y la mujer reclamaba una indemnización por daños contra el médico que realizó la cirugía, el hospital y la aseguradora médica. Su argumento se basaba en que la intervención no había sido efectiva y en que no recibió información suficiente sobre los riesgos y las posibilidades de fallo del procedimiento.

Según los antecedentes del caso, la mujer ingresó al hospital en julio de 2016 para una cesárea programada, momento en el que también se le realizó la ligadura de trompas, a sugerencia de su médico de confianza. La decisión fue tomada en conjunto con su pareja, impulsada por recomendaciones profesionales debido a problemas de salud como hipertensión, hipotiroidismo y sobrepeso. Aunque firmó el consentimiento para la cirugía, alegó que lo hizo sin recibir explicaciones completas sobre las posibles fallas en la técnica anticonceptiva.

El expediente judicial, que se deriva de una sentencia firmada en agosto de 2025, revela que la mujer se sorprendió al experimentar síntomas de embarazo meses después de la operación. Tras consultar a especialistas, se confirmó que se encontraba en una gestación avanzada. En octubre de 2017, tuvo que ser intervenida nuevamente para una cesárea y una segunda ligadura de trompas, esta vez realizada por otro médico. En su demanda, la mujer solicitó una compensación económica por daños materiales, psíquicos y morales, además de gastos de tratamiento psicológico, sumando más de un millón y medio de pesos, lo cual fue rechazado por la defensa médica y el hospital, quienes negaron la responsabilidad por mala praxis.