En el Reino Unido, un alarmante porcentaje de mujeres no tiene conciencia sobre el impacto que la menopausia puede tener en su salud mental, según una reciente encuesta de YouGov llevada a cabo para el Royal College of Psychiatrists. Solo un 28% de las encuestadas reconoce que este proceso biológico puede desencadenar problemas como la depresión y la ansiedad. Esta falta de información es particularmente preocupante, ya que deja a muchas mujeres sin el apoyo psicológico que podrían necesitar durante esta etapa crucial de sus vidas.

La menopausia y la perimenopausia son períodos en la vida de una mujer que no solo están marcados por cambios físicos, sino también por alteraciones psicológicas significativas. Distintos estudios han señalado que los síntomas mentales, tales como cambios de humor, ansiedad y depresión, son a menudo minimizados por los sistemas de salud. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, más de mil millones de mujeres en el mundo atraviesan la menopausia, y los efectos mentales de esta transición son frecuentemente subestimados, lo que puede llevar a que muchas no reciban la atención necesaria.

Un estudio de la Liverpool John Moores University y la Newson Clinic, publicado en 2026, reveló que una de cada seis mujeres experimenta pensamientos suicidas durante la perimenopausia o la menopausia. Este dato, alarmante por donde se lo mire, es frecuentemente ignorado por los profesionales de la salud durante las consultas rutinarias. Es fundamental que los médicos estén capacitados para reconocer estos síntomas y ofrecer el tratamiento adecuado, ya que la salud mental de las mujeres en esta fase de la vida puede ser crítica.

Las fluctuaciones hormonales que ocurren durante la perimenopausia, según un artículo de The New York Times, pueden incrementar hasta un 30% el riesgo de sufrir episodios depresivos graves. Además, se ha encontrado que estas alteraciones pueden aumentar la probabilidad de que se presenten síntomas de ansiedad o manía en mujeres que ya tienen antecedentes psiquiátricos. Este fenómeno subraya la necesidad de que se realicen más investigaciones sobre el impacto de la menopausia en la salud mental y se brinde una atención más integral a las mujeres que atraviesan esta etapa.

Un estudio europeo mencionado por BBC News indica que el 55% de las mujeres reportan experimentar alteraciones psicológicas durante la transición menopáusica, con cifras aún más altas en países como Suecia, donde el 60% de las mujeres señala haber sufrido síntomas moderados o severos. Es evidente que la menopausia no solo afecta la salud física, sino que también tiene repercusiones significativas en el bienestar emocional y psicológico de las mujeres. Sin embargo, a menudo, los síntomas pueden comenzar mucho antes de la última menstruación durante la fase conocida como perimenopausia, lo que complica su identificación y tratamiento.

Un informe de la University College London, publicado en Post Reproductive Health, destaca que el 88% de las mujeres afrodescendientes en el Reino Unido nunca recibió educación formal sobre la menopausia en sus años escolares, y más de la mitad se sentía desinformada antes de cumplir los 40 años. Este vacío educativo resalta la necesidad urgente de implementar programas de concientización y educación sobre la menopausia, que permitan a las mujeres entender mejor lo que pueden experimentar.

El caso de Sonja Rincón, fundadora de la aplicación Menotracker, es un testimonio revelador sobre el impacto que la falta de información puede tener. Rincón compartió que, a pesar de haber recibido tratamiento para la depresión durante años, ningún médico consideró la influencia hormonal de la perimenopausia en su situación. Esta experiencia pone de manifiesto la importancia de educar a los profesionales de la salud y de crear una mayor conciencia pública para evitar diagnósticos erróneos y tratamientos inadecuados. Además, una investigación internacional de 2025 por Astellas Pharma, que incluyó a 13.800 personas en seis países, mostró que casi una de cada doce mujeres ha enfrentado discriminación laboral debido a la menopausia, lo que añade una capa más de complejidad a esta problemática.

En resumen, es imperativo que tanto el sistema de salud como la sociedad en general tomen conciencia sobre los efectos de la menopausia en la salud mental de las mujeres. La falta de información y recursos puede llevar a un sufrimiento innecesario y a la incapacidad de muchas mujeres para recibir el apoyo que necesitan durante una fase fundamental de sus vidas. La educación y la sensibilización son claves para cambiar esta situación y garantizar que todos tengan acceso a la atención que merecen.