La situación del dengue en Panamá ha generado preocupación entre las autoridades sanitarias y la población en general, tras el reciente informe que revela un total de 10 muertes y 3.122 casos reportados en el primer semestre de 2026. Este panorama, aunque alarmante, muestra una reducción significativa del 24% en las hospitalizaciones por la enfermedad en comparación con el mismo periodo del año anterior, lo que sugiere un avance en la contención de la enfermedad.

El Ministerio de Salud de Panamá (Minsa) publicó un comunicado detallando los resultados de su informe correspondiente a la semana 23, que abarca del 7 al 13 de junio de 2026. Este informe destaca que, de los 3.122 casos confirmados de dengue, 395 requirieron hospitalización, una cifra notablemente inferior a los 519 ingresos registrados en el mismo lapso de 2025. Esta tendencia a la baja en las hospitalizaciones es un indicativo de que las medidas de prevención y control podrían estar dando sus frutos, aunque el número de decesos sigue siendo un motivo de preocupación.

Analizando las cifras de incidencia, se observa que la tasa se ha establecido en 66,2 casos por cada 100.000 habitantes al cierre de la semana 23. El grupo etario de 10 a 14 años ha sido el más afectado, con una tasa alarmante de 98,5 casos por cada 100.000 habitantes. Este dato es crucial, ya que sugiere que las campañas de concientización y prevención deben enfocarse en este segmento de la población, que parece estar en mayor riesgo de contraer la enfermedad.

En un contexto más amplio, el año 2025 se cerró con un total de 28 muertes por dengue en Panamá, lo que representa una disminución del 51,8% en comparación con el año anterior, donde se reportaron 54 fallecimientos. Además, se registraron 16.262 casos de dengue en 2025, una cifra bastante inferior a los 32.361 casos de 2024. Este descenso significativo en los casos y muertes podría ser un indicativo de que las políticas de salud pública implementadas están teniendo un impacto positivo, aunque todavía queda mucho trabajo por hacer.

Las autoridades sanitarias han intensificado sus esfuerzos en la lucha contra el dengue, implementando campañas de fumigación y promoción de la eliminación de criaderos de mosquitos. Sin embargo, la efectividad de estas estrategias también depende de la colaboración de la ciudadanía, que debe estar informada y actuar de manera preventiva. La educación sobre la enfermedad y sus formas de transmisión es fundamental para reducir la incidencia entre los grupos más vulnerables.

A pesar de los avances, la lucha contra el dengue no puede darse por ganada. Las condiciones climáticas y la presencia de vectores como el mosquito Aedes aegypti, portador del virus, continúan siendo un desafío para la salud pública en Panamá. Por lo tanto, es esencial que tanto las autoridades como la población permanezcan alertas y comprometidos en la prevención y control de esta enfermedad que sigue afectando a la sociedad panameña.