Correr un maratón no se limita a tener resistencia o fuerza de voluntad. Detrás de la hazaña de completar 42 kilómetros, hay una planificación meticulosa, disciplina y, sobre todo, la necesidad de cuidar el cuerpo adecuadamente.

Con la creciente demanda por participar en eventos como el Maratón de Londres TCS 2026, que recibió más de un millón de inscripciones para solo 56,000 lugares, el entusiasmo por alcanzar la meta debe ir acompañado de un enfoque en la prevención de lesiones. Estas lesiones, que pueden surgir incluso durante la fase de entrenamiento, son una de las principales causas de abandono entre corredores, tanto aficionados como principiantes.

El fisioterapeuta Aidan O’Flaherty enfatiza la importancia de un entrenamiento inteligente en lugar de simplemente aumentar el volumen. Aconseja progresar gradualmente, fortalecer los músculos que sostienen las articulaciones y permitir el descanso necesario. Para evitar lesiones, sugiere incrementar la distancia semanalmente en un 10% y realizar semanas de descarga tras períodos de entrenamiento intenso. Además, el entrenamiento de fuerza dos veces por semana es esencial para preparar el cuerpo ante el impacto que supone correr largas distancias, mientras que los estiramientos estáticos deben reservarse para después de la actividad, ya que realizarlos antes puede aumentar el riesgo de lesiones.