La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil modificó un fallo inicial y aumentó la compensación a favor de una niña que sufrió una lesión permanente durante una clase de educación física en su colegio. La menor, que se fracturó el brazo tras una caída mientras participaba en un juego dirigido por un profesor, recibirá un total de 22,95 millones de pesos en concepto de incapacidad, daño moral y gastos por tratamiento psicológico.

Los padres de la alumna, que en ese momento tenía nueve años, presentaron la demanda en representación de su hija, quien asistía a un instituto privado en la ciudad y participaba activamente en las actividades académicas y extracurriculares propuestas por la institución. Según los documentos del caso, el accidente ocurrió el 1 de noviembre de 2017, cuando varios estudiantes cayeron al intentar correr hacia el escenario, provocando que la niña sufriera una fractura supracondílea en su codo derecho, lesión que requirió intervención quirúrgica y un extenso tratamiento rehabilitador.

El vicedirector del colegio contactó a los padres de inmediato, quienes llevaron a la menor a un sanatorio cercano. Después de un intento fallido de corregir la fractura, fue sometida a cirugía, y su recuperación incluyó un mes y medio con yeso, la extracción de materiales de osteosíntesis, y veinte sesiones de kinesiología. El juicio por daños y perjuicios fue iniciado contra el colegio y el docente a cargo, aunque la primera sentencia solo otorgó 3.080.000 pesos, un monto que fue considerado insuficiente por los padres y apelado ante la Cámara, que finalmente decidió aumentar la indemnización.