La terapeuta de parejas Yasmine Mattar, reconocida en el ámbito de la salud mental en Miami, ha planteado una reflexión provocativa sobre la naturaleza de las relaciones afectivas. En una reciente entrevista, Mattar compartió una pregunta fundamental que podría ayudar a las personas a evaluar la calidad de sus vínculos: "Si esta relación concluyera hoy, ¿sentirías que podrías sobrellevar la situación emocionalmente?". La respuesta a esta interrogante podría ser un indicador crucial de la salud de una relación.
Según la especialista, una relación considerada saludable se caracteriza por la capacidad de cada individuo de mantener su identidad y su bienestar emocional, independientemente del vínculo. En contraposición, el sentimiento de que la vida se desmoronaría ante una ruptura puede ser indicativo de dependencia emocional, inseguridad o un miedo profundo al abandono. Este enfoque invita a replantear las dinámicas en las que se sustentan muchas relaciones contemporáneas, donde la fusión personal puede llevar a la pérdida del sentido del yo.
El dolor que suele acompañar a una separación es una experiencia universal y, en muchos casos, inevitable. Sin embargo, Mattar enfatiza que en una relación sana, la pérdida de una pareja puede causar un profundo sufrimiento, pero no debería desestabilizar la autoestima ni la identidad personal. En este sentido, la terapeuta sugiere que la salud emocional se nutre de la capacidad de cada individuo de sostener su propio valor, sin depender exclusivamente del otro.
Una de las confusiones más comunes que observa Mattar es la distinción entre la intensidad emocional y el amor verdadero. Muchas personas expresan frases como "No sé quién soy sin esa persona" o "Mi vida se desmoronaría si esto terminara", lo cual puede ser una señal de que han convertido la relación en un ancla emocional. La terapeuta sostiene que el amor más genuino es aquel que suma y enriquece la vida de cada uno, sin convertirse en la única fuente de estabilidad emocional.
La preservación de la individualidad es otro aspecto fundamental que destaca Mattar al analizar las características de una relación saludable. Ella afirma que es posible estar profundamente enamorado y al mismo tiempo mantener la integridad emocional como individuo. Esto implica que las relaciones no deben absorber la identidad de las personas, sino potenciarla, lo que resulta crucial para el desarrollo de la autoestima y la autonomía personal.
En conclusión, la terapeuta propone que cada persona debería ser capaz de afirmar que podría sobrevivir a una ruptura para considerar que su relación es saludable. Este enfoque se centra no solo en la ausencia de dolor ante la separación, sino en la capacidad de mantener la autoestima y la identidad intactas. La línea entre el compromiso emocional y la dependencia es sutil, y es fundamental cultivar relaciones que respeten y fomenten la individualidad.
Finalmente, Mattar subraya que el amor maduro es aquel que aporta valor a la vida de cada persona, pero que no la define por completo. La posibilidad de disfrutar de proyectos y espacios propios fuera de la pareja es esencial para no perder el eje personal. En definitiva, la preservación de la autonomía se revela como uno de los indicadores más claros de salud emocional dentro de una relación, lo que permite a las parejas crecer juntas sin perder su esencia individual.



