Esta semana se culmina el proceso judicial contra Stella Natalia Sánchez, acusada de maltrato infantil que resultó en severas secuelas neurológicas para su hijo. A los 12 años del inicio del caso, la atención se centra en la sentencia que determinará si la mujer actuó con negligencia o si, como sostiene, su hijo sufrió un accidente.

El juicio ha sido un proceso largo y complejo. Los jueces de la Cámara Primera del Crimen de Córdoba escucharán las declaraciones finales antes de emitir su veredicto. La fiscalía solicita una pena de tres años de prisión de ejecución condicional, argumentando que la acusada debió prever las consecuencias de sus acciones. Por su parte, la querella exige una condena de siete años de cárcel, argumentando que las lesiones fueron causadas de manera consciente y deliberada.

El caso se remonta a marzo de 2014, cuando el niño, entonces de dos meses, sufrió lesiones tras caer de una mesa. Las investigaciones revelaron que sus fracturas de cráneo eran compatibles con abusos físicos. Mientras la defensa sostiene que el accidente fue causado por un perro, el padre del menor mantiene que la mujer actuó intencionalmente. La discusión sobre la naturaleza de las lesiones y la responsabilidad de Sánchez ha sido central en este prolongado juicio que finalmente está por llegar a su fin.