El doctor Gonzalo Muñoz, director médico de la firma oftalmológica Baviera, ha señalado que el glaucoma puede desarrollarse de manera silenciosa y sin síntomas evidentes, lo que convierte a las revisiones periódicas en una herramienta crucial para la detección temprana de esta enfermedad. Según Muñoz, detectar el glaucoma a tiempo permite implementar tratamientos que salvaguarden la visión antes de que ocurran daños irreversibles en el nervio óptico.
"El glaucoma no presenta señales de advertencia", afirmó el especialista, subrayando que una vez que los pacientes comienzan a notar la pérdida de visión, el daño ya es irreversible. Con motivo del Día Mundial del Glaucoma, celebrado el 12 de marzo, resaltó la importancia de realizar chequeos regulares, incluso en ausencia de síntomas.
Muñoz recomendó que las personas a partir de los 40 años se sometan a revisiones completas, y que aquellos con factores de riesgo, como antecedentes familiares, diabetes o hipertensión, inicien sus controles antes. La enfermedad, que afecta al nervio óptico y causa una pérdida progresiva de visión, suele estar asociada a un aumento de la presión intraocular y, si no se trata a tiempo, puede llevar a la ceguera.



