**Investigación sobre un test rápido para la coccidioidomicosis**

En regiones áridas y semiáridas de América, tanto humanos como perros, entre otros animales, están expuestos a un peligroso patógeno conocido como el "hongo del polvo". Este microorganismo, que se encuentra en el suelo, es responsable de la coccidioidomicosis, una enfermedad que puede tener consecuencias severas para la salud. También conocida como fiebre del Valle o fiebre del desierto, la enfermedad se transmite cuando las esporas microscópicas, liberadas al aire por el viento o la remoción del suelo, son inhaladas por personas o animales, lo que provoca infecciones respiratorias.

Recientemente, un equipo de investigadoras del Laboratorio Nacional de Referencia en Micología Clínica, que opera bajo el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas de ANLIS/Malbrán, ha liderado un estudio innovador que se centra en la implementación de un test rápido para detectar esta infección. Este trabajo ha sido publicado en la revista *Medical Mycology* y representa un avance significativo en el diagnóstico de una enfermedad que, a menudo, es pasada por alto en la práctica clínica.

El test en cuestión tiene la capacidad de ofrecer resultados en menos de una hora, lo que lo convierte en una herramienta valiosa para su uso en clínicas veterinarias y en áreas remotas donde el acceso a laboratorios especializados es limitado. La doctora Mariana Viale, primera autora del estudio, destacó la importancia de esta investigación al afirmar que el objetivo principal fue comparar el rendimiento del test rápido con otras pruebas diagnósticas tradicionales. Los resultados mostraron una concordancia significativa, lo que indica que el nuevo test puede detectar la coccidioidomicosis de manera efectiva, similar a las pruebas convencionales.

La doctora Viale también subrayó la necesidad de crear mayor conciencia sobre esta enfermedad que, aunque endémica de América, sigue siendo subdiagnosticada. A menudo, los síntomas de la coccidioidomicosis se asemejan a los de otras infecciones, lo que complica su identificación y tratamiento. Este nuevo avance en el diagnóstico podría contribuir a una detección más temprana, mejorando así tanto la respuesta veterinaria como la atención sanitaria en general.

El estudio fue enriquecido por la colaboración de varios profesionales, entre ellos Diego Cáceres, Flavia Vivot, María Cecilia López-Joffre, Jorge Iglesias Casal, Adriana Toranzo y Cristina Elena Canteros. Además, se sumaron Patricia Evangelina Mansilla y Paola Soldá, del Hospital Interzonal San Juan Bautista en Catamarca. Este trabajo conjunto resalta la importancia de la colaboración interdisciplinaria en la lucha contra enfermedades infecciosas.

La coccidioidomicosis es considerada una enfermedad endémica en América, con una prevalencia marcada en el noroeste de Argentina, especialmente en la provincia de Catamarca, que concentra más de la mitad de los casos humanos registrados en el país. Este contexto geográfico destaca la relevancia del estudio, ya que el primer informe sobre esta infección en seres humanos en Argentina databa de 1892, elaborado por el médico Alejandro Posadas.

Recientemente, se han realizado estudios que indican una relación entre el cambio climático y el aumento de casos de coccidioidomicosis en América del Norte. Investigadores del Centro de Toxicología de la Universidad de Saskatchewan y otras instituciones académicas han señalado que las alteraciones ambientales podrían estar contribuyendo a la proliferación de este hongo. El hecho de que este hongo libere esporas invisibles durante la perturbación del suelo implica que la actividad humana y los fenómenos climáticos extremos podrían aumentar el riesgo de contagio respiratorio en humanos y animales, lo que requiere atención urgente por parte de las autoridades de salud pública.