La muerte de Sofía Devries, una turista de 23 años que perdió la vida mientras buceaba en el Golfo Nuevo, ha arrojado información crucial tras la autopsia realizada. Las autoridades judiciales han confirmado que la joven falleció por ahogamiento debido a una inmersión, sin que haya indicios de intervención de terceros.
El fiscal a cargo del caso, Alex Williams, explicó que durante su ascenso a la superficie, Sofía sufrió una descompensación. Testimonios de su pareja, quien intentó ayudarla en ese momento crítico, fueron recogidos por la Fiscalía. Aunque el primer informe descartó la criminalidad, la investigación seguirá su curso para determinar si hubo negligencia por parte de quienes debían garantizar su seguridad.
Además, se ha ordenado la incautación de los equipos de buceo utilizados y otros elementos técnicos para su análisis. El cuerpo de Sofía fue hallado a 20 metros de profundidad, en la misma área donde se realizó la búsqueda, que incluyó esfuerzos aéreo, acuático y terrestre. La joven había estado en una excursión de buceo junto a su pareja y un grupo de amigos, cuando ocurrió el trágico incidente.



