Un reciente estudio revela un notable incremento en la elección de hospicios por parte de adultos mayores que han pasado por la unidad de cuidados intensivos (UCI). Esta tendencia, observada entre 2011 y 2023, se presenta como una alternativa a las intervenciones médicas agresivas que caracterizan a la UCI, priorizando un enfoque más humanizado y centrado en la comodidad en el final de la vida.

Los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston analizaron más de 10 millones de pacientes de Medicare, encontrando que las altas a cuidados paliativos tras una estadía en UCI aumentaron de un 6% a un 7% en el periodo mencionado. Además, el uso de cuidados paliativos se duplicó, pasando de menos del 7% al 15%. Esto indica un cambio significativo en la manera en que se decide brindar atención a pacientes en sus últimos momentos.

La Dra. Anica Law, neumóloga y experta en cuidados críticos, destacó que la creciente transición a cuidados paliativos refleja un deseo de los pacientes y sus familias por recibir atención que priorice el confort en lugar de tratamientos invasivos. Asimismo, se observó un aumento en las órdenes de no reanimación (DNR), que se duplicaron del 11% al 25%, lo que sugiere que se están llevando a cabo conversaciones más abiertas y sinceras sobre las opciones disponibles en el contexto de la medicina crítica.