En Uruguay, el incremento de intoxicaciones relacionadas con medicamentos, incluidos productos de venta libre como el paracetamol y el ibuprofeno, ha encendido las alarmas entre las autoridades sanitarias. Según estadísticas recientes del Centro de Información y Asesoramiento Toxicológico (CIAT) del hospital universitario Clínicas, se han registrado un número creciente de casos, especialmente aquellos vinculados a intentos de suicidio. Ante esta preocupante situación, el Ministerio de Salud Pública (MSP) está considerando implementar restricciones en el acceso a estos fármacos, con el objetivo de frenar esta tendencia alarmante.

El análisis de las consultas al CIAT revela que el año pasado se atendieron aproximadamente 15.000 llamados, lo que se traduce en un promedio de 52 consultas diarias. Este número implica un aumento significativo en comparación con las cifras de 2024, lo que ha llevado a los expertos a prestar especial atención a este fenómeno. De acuerdo con los datos, el 70% de las consultas fueron motivadas por intoxicaciones con medicamentos autorizados, siendo la mayoría de los casos relacionados con intentos de suicidio.

Los intentos de suicidio se establecen como la causa más frecuente de consulta al CIAT, con un total de 6.677 casos reportados. Esta cifra representa un aumento respecto al año anterior, cuando se registraron 6.204 episodios similares. Además, se constataron 3.881 intoxicaciones accidentales, 1.151 abusos de sustancias, 592 casos de intoxicaciones ocupacionales y 508 debido a errores terapéuticos, lo que demuestra la complejidad del problema y la necesidad urgente de una respuesta integral por parte de las autoridades.

Lamentablemente, la situación ha tenido consecuencias trágicas, ya que once de las consultas atendidas terminaron en fatalidades. En total, 247 casos supusieron un riesgo severo para la vida de los intoxicados y 967 presentaron riesgos moderados. Fernanda Nozar, directora de Salud del MSP, expresó su preocupación por los datos y enfatizó la necesidad de medidas adecuadas para abordar esta problemática en ascenso.

Entre los medicamentos que más intoxicaciones han generado se encuentran el clonazepam, con 2.250 casos, y la quetiapina, con 1.356. Sorprendentemente, la cocaína y la pasta base ocuparon el tercer lugar, con 999 casos, mientras que el alprazolam se acercó con 995. A pesar de que estos últimos requieren receta médica para su adquisición, el paracetamol, un analgésico de venta libre, causó 464 consultas, al igual que el ibuprofeno, otro medicamento de acceso sin prescripción.

La alarmante tendencia ha obligado a los responsables del CIAT a advertir al MSP sobre la situación en 2024, argumentando que el creciente número de casos y su potencial mortalidad requieren la implementación de acciones preventivas. Un caso trágico que ha captado la atención pública fue el de una adolescente de 16 años del departamento de Tacuarembó, quien falleció tras consumir paracetamol luego de una ruptura amorosa. La joven contactó al CIAT 36 horas después de la ingesta, pero no pudo ser salvada.

La mayoría de los casos de intoxicación por paracetamol involucran a jóvenes, y se estima que un 26% de los episodios corresponden a este grupo etario. Esta situación plantea interrogantes sobre el acceso a medicamentos y la necesidad de fomentar una mayor educación sobre los riesgos asociados con el uso inadecuado de estos fármacos. La respuesta de las autoridades será crucial para abordar este creciente problema de salud pública y proteger a la población de los peligros de la automedicación y el abuso de medicamentos.