Un ataque aéreo de Israel en el campo de refugiados palestinos de Bedawi, ubicado en el norte de Líbano, ha dejado un saldo trágico de al menos dos muertos y varios heridos. Según datos de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), este campamento alberga a aproximadamente 23.000 personas y es uno de los más antiguos de la región, establecido en 1955 para recibir a aquellos que huyeron de su tierra natal.

El bombardeo, que impactó en un apartamento de la comunidad, fue calificado como una agresión por parte del Ministerio de Sanidad libanés. La información, difundida por la agencia local NNA, indica que el ataque se llevó a cabo en un área densamente poblada, aumentando la preocupación por la seguridad de los residentes, quienes ya enfrentan condiciones de vida precarias y vulnerabilidad social.

Las autoridades libanesas han indicado que están en proceso de reunir más información sobre el ataque y el estado de los heridos, mientras equipos de emergencia se han movilizado para brindar asistencia en la zona. La UNRWA, que supervisa el bienestar de los refugiados palestinos, ha expresado su alarma ante el incremento de la violencia en el área, lo que podría agravar aún más la situación de una población que ya vive bajo constante presión y riesgo.