La Consejería de Salud del Gobierno del Principado de Asturias, a través del Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa), elaboró un protocolo para que los equipos de atención primaria y los servicios de urgencias detecten y atiendan posibles lesiones oculares vinculadas con la observación del eclipse solar previsto para este miércoles 12 de agosto.
El documento fue preparado por Juan Jesús Barbón, oftalmólogo del Hospital Universitario San Agustín de Avilés, y Raquel Salazar, oftalmóloga del Hospital de Jarrio. El objetivo de la guía es establecer una respuesta rápida y homogénea para los pacientes que presenten síntomas visuales después de observar el fenómeno astronómico.
El protocolo distingue dos lesiones principales: la retinopatía solar, que afecta la retina, y la queratitis actínica o fotoqueratitis, que compromete la superficie del ojo. La retinopatía solar generalmente no provoca dolor y puede aparecer varias horas después de la exposición, con síntomas como visión borrosa, manchas en el campo visual o distorsión de las imágenes.
Como evaluación inicial, el documento indica que se debe comprobar si existe dolor, medir la agudeza visual de cada ojo y consultar cuánto tiempo duró la exposición, qué protección se utilizó y cuáles son los antecedentes oftalmológicos del paciente. También incluye las pruebas básicas que pueden realizarse en atención primaria y en urgencias. Ante cualquier sospecha de retinopatía solar, el protocolo establece la derivación a oftalmología.



