La segunda jornada de huelga médica en Andalucía se desarrolla con un respaldo que se mantiene en un 17,25%, idéntico al que se registró en el inicio de esta quinta semana de protestas. Los profesionales de la salud, que incluyen alrededor de 30.000 médicos, así como residentes (MIR) y personal no médico, están llevando a cabo esta medida de fuerza en búsqueda de un Estatuto Marco que reconozca sus derechos y particularidades ante el Ministerio de Sanidad. Esta huelga se extenderá hasta el próximo viernes 19, en un contexto de creciente descontento por la situación laboral en el sector.
El seguimiento de la huelga varía según las provincias. En Almería, se ha registrado un 27,24% de adhesión; en Cádiz, un 17,16%; en Córdoba, un 11,01%; en Granada, un 15,69%; en Huelva, un 22,96%; en Jaén, un 11,93%; en Málaga, un 17,78%; y en Sevilla, un 17,32%. Estos números son un reflejo del malestar creciente entre los profesionales de la salud, quienes han manifestado su frustración a través de esta medida, que ya ha tenido un impacto económico significativo en la región, superando los 173 millones de euros en convocatorias anteriores.
El impacto de la huelga no es menor, ya que se estima que más de 1,3 millones de actos sanitarios han sido suspendidos, lo que incluye más de 60.000 citas, pruebas diagnósticas y procedimientos quirúrgicos que se cancelan diariamente. Este panorama pone de relieve la presión que enfrenta el sistema de salud andaluz y la necesidad urgente de abordar las demandas de los profesionales. La falta de un marco regulatorio adecuado ha llevado a muchos médicos a cuestionar sus condiciones laborales y la calidad del servicio que pueden ofrecer a los pacientes.
En respuesta a la situación, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha establecido servicios mínimos para mitigar el impacto de la huelga en la atención a la población. En Atención Primaria, los centros de salud que cuenten con un Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) no tendrán servicios mínimos asignados, ya que se espera que la atención de urgencias sea cubierta en esos espacios. En aquellos centros donde no exista un SUAP, se designará un médico para atender exclusivamente urgencias durante el horario habitual.
Los consultorios auxiliares, sin embargo, no contarán con servicios mínimos asignados, lo que podría generar mayores complicaciones para los pacientes que dependen de estos espacios para su atención médica. En el ámbito hospitalario, se garantizarán los servicios que normalmente se prestan durante los domingos o días festivos, asegurando así la continuidad de la atención en áreas críticas como urgencias, cuidados intensivos y partos.
Además, se ha dispuesto que se realicen procedimientos esenciales como hemodinámicas, diálisis y tratamientos oncológicos, garantizando la atención a pacientes que requieren una asistencia inmediata. Se establece también que en caso de hospitalizaciones, se deberá asegurar el tratamiento a aquellos pacientes que, debido a su condición de salud, necesiten atención urgente, limitando el personal a un 50% de lo habitual en horario laboral. La Junta ha enfatizado la importancia de mantener la programación habitual de quirófanos, evitando reprogramaciones que podrían acentuar los efectos de la huelga en la atención sanitaria.


