En un panorama donde las dietas restrictivas y el conteo de calorías son comunes, un reciente estudio propone cambiar el enfoque hacia la alimentación. La investigación sugiere que no solo importa la cantidad de comida que se consume, sino también cómo se eligen los alimentos y cómo el cuerpo responde a ellos para regular el apetito.

Según un estudio publicado en el American Journal of Clinical Nutrition, una dieta basada en productos naturales permite aumentar el volumen de comida ingerida sin incrementar la ingesta calórica diaria. La Universidad de Bristol encontró que quienes adoptaron una alimentación no procesada consumieron hasta un 57% más en peso, reduciendo al mismo tiempo alrededor de 330 calorías diarias en comparación con quienes optaron por alimentos ultraprocesados.

El equipo liderado por el profesor Jeff Brunstrom llevó a cabo un análisis de un ensayo clínico del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos. Se asignó a los participantes a dos grupos: uno que seguía una dieta únicamente de alimentos no procesados y otro que consumía productos ultraprocesados. Los resultados mostraron que los que eligieron la opción natural incorporaron una mayor cantidad de frutas y verduras, priorizando estos alimentos y logrando así un aumento significativo en el volumen total de comida, pero con un aporte energético menor.