La identificación de los primeros casos de infección por el hongo Sporothrix brasiliensis en Uruguay ha encendido las alarmas en el ámbito de la salud pública de Sudamérica. Este hallazgo, confirmado por el Instituto Nacional de Higiene en las regiones de Maldonado y Rocha, indica la presencia de una cepa más agresiva que la tradicionalmente conocida por causar la “enfermedad del jardinero”, lo que exige una revisión urgente de las estrategias sanitarias para controlar su expansión.

A diferencia de otros hongos que suelen encontrarse en el suelo o en la madera en descomposición, Sporothrix brasiliensis ha encontrado en los gatos, especialmente en aquellos que viven en la calle, su principal vía de transmisión. Este cambio en el patrón epidemiológico plantea nuevos desafíos para la salud pública, ya que la enfermedad, que anteriormente afectaba mayormente a trabajadores rurales, ahora se extiende a la población urbana.

El caso que permitió detectar la llegada del hongo a Uruguay involucró a una mujer que adoptó un gato en el sur de Brasil. Pocos días después, notó que el animal presentaba úlceras en el hocico y las orejas, lo que llevó a su contagio y al de sus dos hijos. Este hallazgo ha generado preocupación, ya que Sporothrix brasiliensis, a diferencia de su pariente Sporothrix schenckii, se transmite con facilidad y puede causar infecciones severas en niños menores de dos años y en personas mayores, según advirtió Elisa Cabeza, especialista en Parasitología y Micología de la Universidad de la República.