Al menos cinco de los 69 campamentos para personas desplazadas que funcionan en la provincia de Ituri, en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC), registraron casos de ébola, informó el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). La organización advirtió que la situación “agrava aún más” el brote declarado en el país el 15 de mayo.

Según ACNUR, 19 desplazados internos fueron infectados por la cepa Bundibugyo del virus y cinco de ellos murieron. “Las agencias se encuentran en alerta máxima ante las noticias de que la cepa del virus del ébola Bundibugyo, que se propaga rápidamente en RDC, ha infectado a 19 desplazados internos y causado la muerte de cinco de ellos”, señaló el organismo en un comunicado.

Las provincias de Ituri, Kivu Norte, Kivu Sur, Alto Uélé y Tshopo, todas afectadas por el brote, albergan a unos 4,4 millones de desplazados internos. De acuerdo con las autoridades sanitarias congoleñas, Ituri concentra el 87,1% de los casos acumulados.

ACNUR alertó que las condiciones en los campamentos pueden favorecer la transmisión del virus. La falta de infraestructura de agua y saneamiento, junto con la desconfianza de muchos desplazados hacia los servicios de salud, conforma, según el organismo, un “entorno propicio para la propagación del ébola”.

El último balance del Instituto Nacional de Salud Pública de la RDC registró 3.973 casos confirmados. De ese total, 674 personas permanecían aisladas u hospitalizadas, mientras que las muertes ascendían a 1.801.