Al menos 400 personas fueron evacuadas por un incendio de grandes dimensiones registrado en las afueras de Krokstadelva, en el municipio de Drammen, al sur de Noruega. Las llamas ya destruyeron alrededor de un centenar de viviendas y avanzaron desde una zona residencial hacia el bosque cercano.
De acuerdo con las primeras investigaciones, el fuego comenzó el viernes cerca de las 15.30, cuando las condiciones meteorológicas —marcadas por la sequedad y los fuertes vientos— favorecieron su rápida expansión. El siniestro es considerado uno de los más graves de la historia reciente del país.
Tres personas resultaron heridas: un bombero sufrió quemaduras leves, mientras que un integrante de la defensa civil y un civil presentaron síntomas por inhalación de humo. El civil fue hospitalizado, aunque su vida no corre peligro. Además, ocho policías fueron examinados por personal médico tras inhalar humo durante las tareas de evacuación, pero ninguno necesitó ser trasladado a un hospital.
Jan Helge Kaiser, jefe de bomberos intermunicipal de Vestfold, informó que los equipos lograron contener las llamas que avanzaban directamente hacia la ciudad. Sin embargo, los flancos del incendio continuaban fuera de control. Bard Olsen, responsable de los equipos de respuesta policial, señaló que el riesgo de propagación “se ha reducido”, aunque todavía permanecían “pequeños incendios latentes en la zona”.



