En un contexto de desafíos económicos, el presidente de China, Xi Jinping, ha hecho un llamado a fortalecer el desarrollo del sector servicios. Esta declaración se produce en un momento crítico para la economía china, la cual enfrenta una considerable desaceleración, caracterizada por una baja en la demanda interna. Según el mandatario, es fundamental centrar los esfuerzos en la "demanda, la reforma, la tecnología y la apertura" para revitalizar el consumo y, por ende, la economía del país.
Durante una conferencia dedicada al sector servicios, Xi enfatizó la necesidad de implementar reformas que prioricen el desarrollo basado en la demanda. Aseguró que, para abrir un nuevo horizonte en el crecimiento del sector, es esencial no solo enfocarse en la innovación tecnológica, sino también fomentar una cooperación más abierta. Estas medidas buscan generar un desarrollo de alta calidad en este sector, que ha sido identificado como un motor clave para la economía en el futuro cercano.
El presidente también subrayó la importancia de mejorar la calidad y la especialización de los servicios productivos, sugiriendo que se debe avanzar hacia segmentos más elevados de la cadena de valor. Al mismo tiempo, instó a que los servicios orientados al consumo cotidiano se dirijan hacia un desarrollo que sea diversificado y conveniente para los ciudadanos. Este enfoque no solo busca impulsar la economía, sino también generar un entorno que beneficie a la población en su vida diaria.
Xi Jinping no dejó de recordar el papel crucial que desempeñan los servicios en la creación de empleo, lo que añade una dimensión social a su llamado. La interconexión entre el fortalecimiento de este sector y la generación de trabajo es vital, especialmente en un país donde las tasas de empleo son un indicador clave de la estabilidad social y económica. En este sentido, el mandatario instó a los líderes locales y a los empresarios a colaborar en la creación de un ecosistema que favorezca la expansión del empleo a través del sector servicios.
En la misma conferencia, el primer ministro Li Qiang se unió al discurso de Xi, enfatizando que China debe adaptarse a las transformaciones en su estructura demográfica y en los patrones de consumo. Li instó a identificar y desarrollar "nuevos focos de crecimiento" dentro del ámbito de los servicios, en un intento por sostener la economía que, según muchos analistas, no está recibiendo los estímulos necesarios para una recuperación efectiva.
Las autoridades chinas han reiterado la importancia de activar el consumo interno, aunque algunos expertos advierten que las políticas actuales se centran más en el apoyo a la oferta que en la creación de demanda real. Con una meta de crecimiento establecida para 2026 entre el 4,5 % y el 5 %, la más baja en más de tres décadas, el país enfrenta serios retos, incluyendo una crisis inmobiliaria y un aumento en las tasas de ahorro de los hogares, lo que complica aún más la reactivación económica.



