El estado de Washington ha dado un paso significativo en su política urbana con la reciente aprobación del Senate Bill 6026, una normativa que permitirá transformar grandes espacios comerciales desocupados en viviendas accesibles. Esta iniciativa, promovida por el gobierno estatal, surge como respuesta a una crisis habitacional que ha ido en aumento, especialmente en áreas metropolitanas como Seattle, donde la cantidad de locales vacíos se ha incrementado notablemente en los últimos años. La legislación, que marca un cambio en el uso del suelo, busca abordar simultáneamente la escasez de viviendas y la subutilización de propiedades comerciales.
El nuevo marco legal redefine las normativas urbanísticas, permitiendo que las ciudades medianas y los condados con poblaciones superiores a los 30.000 habitantes faciliten la construcción de unidades residenciales en terrenos que antes estaban restringidos exclusivamente al uso comercial. Según declaraciones del gobernador Bob Ferguson, esta medida es crucial para acelerar la creación de viviendas de diversos tipos, lo cual es esencial para mitigar la crisis habitacional que afecta a la región. La ley se presenta como una herramienta para optimizar los recursos existentes y utilizar de manera más eficiente las infraestructuras que ya están en marcha.
Una de las claves de esta legislación es la eliminación de la obligación que tenían muchos planes urbanísticos de reservar la planta baja de nuevos desarrollos para comercios. Esta modificación elimina una de las barreras más significativas que impedían la reconversión de antiguos centros comerciales y tiendas ancla que han quedado en desuso. Con esta nueva normativa, se espera que el proceso de transformación de estos espacios sea más ágil, evitando los prolongados trámites de rezonificación que muchas veces complican la implementación de nuevos proyectos habitacionales.
La tramitación de esta ley incluyó la aprobación de diversas enmiendas por parte de la Cámara de Representantes del estado, seguida de su validación en el Senado. Fue la representante Emily Alvarado de West Seattle quien presentó el proyecto a solicitud del gobernador Ferguson, quien enfatizó que la norma constituye una alternativa concreta para aumentar el acceso a viviendas más asequibles. La aprobación parlamentaria ahora queda sujeta a la firma final del gobernador, un paso crucial para que la ley entre en vigor.
Una vez que la ley sea promulgada, los municipios tendrán un plazo de 18 meses para revisar y adaptar sus ordenanzas locales, de manera que se alineen con los nuevos lineamientos estatales. Sin embargo, no se requiere que los planes de crecimiento urbano a largo plazo se modifiquen de inmediato, lo que permite a las localidades ajustar sus normativas en el próximo ciclo de planificación, programado para 2031. Esta transición escalonada busca garantizar que la implementación de la nueva normativa sea ordenada y compatible con los desarrollos previamente planificados.
La crisis habitacional en Washington se ha agravado en los últimos años, donde la demanda de viviendas asequibles ha superado con creces la oferta disponible. Según estadísticas recientes, los precios de la vivienda han aumentado de manera constante, lo que ha dejado a muchas familias en una situación precaria. Esta nueva legislación no solo busca aliviar la carga sobre los hogares de bajos ingresos, sino que también representa un cambio paradigmático en la manera en que se concibe el desarrollo urbano en el estado, abriendo la puerta a soluciones innovadoras para un problema que requiere atención urgente.


