Vox solicitó al Tribunal Supremo que suspenda de forma cautelar la tramitación de nuevas altas automáticas en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) vinculadas con expedientes de adquisición de la nacionalidad española mediante la llamada “ley de nietos”. La formación sostiene que esas inscripciones podrían provocar “daños irreversibles”.
En un escrito, Vox advirtió que “cada vez que se inscriba en el censo electoral un nuevo elector que no cumple con las exigencias acumulativas” previstas por la norma se generaría “una situación jurídica que vulnera el derecho de sufragio”. Según el partido, esa eventual vulneración afectaría a “todos y cada uno de los españoles”, porque sus votos y sus efectos reales “se va a diluir en un posible marasmo de votos formulados por quien carece de derecho a ser inscrito como elector”.
La formación liderada por Santiago Abascal afirma que la aplicación de la “ley de nietos” superó ampliamente el ámbito subjetivo previsto por el legislador. Se trata de una disposición adicional de la Ley de Memoria Democrática aprobada por el Gobierno en 2022.
Vox también cuestiona una instrucción de la Dirección General, a la que atribuye haber “modificado y extendido el contenido” de la norma. De acuerdo con su planteo, esa disposición habría creado un nuevo supuesto para adquirir la nacionalidad, alterado la naturaleza jurídica del procedimiento y establecido una exención a la obligación de renunciar a la nacionalidad anterior. Por ese motivo, el partido insiste en que los perjuicios que pudieran derivarse de las inscripciones serían irreversibles.



